Jueves, 3 de septiembre de 2026
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Construir una vivienda mínima demanda casi una década de ahorro y el metro cuadrado ya roza los 2,3 millones de pesos

El índice integral de APYMECO cerró julio en 2.286.170 pesos por metro cuadrado, con una suba de 14,61% en lo que va del año, y volvió a dejar al acceso a la casa propia como una ecuación cada vez más alejada de los ingresos formales.

MB
Marcos BattistellaEconomía y agroindustria · 3 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

El metro cuadrado de construcción en la provincia de Buenos Aires cerró julio en 2.286.170 pesos cuando se suman materiales, mano de obra, gastos generales, beneficio empresario, honorarios profesionales y tasas municipales, de acuerdo con el relevamiento de la Asociación de Pymes de la Construcción de Buenos Aires (APYMECO). Se trata de un alza mensual de 1,38% y de una suba acumulada de 14,61% en lo que va de 2026, un ritmo que vuelve a quedar por encima de la evolución de los salarios formales del sector y que consolida la tendencia iniciada a comienzos del año.

Traducido: quien dispense la totalidad de su sueldo a una cuenta de ahorro destinada exclusivamente a levantar una vivienda hoy paga en apenas siete meses el equivalente a lo que abonaba durante todo el primer semestre, sin que esa aceleración se haya traducido en una mejora salarial de la misma magnitud. La comparación contra la campaña anterior resulta elocuente: en julio de 2025 el metro cuadrado integral se ubicaba en valores sensiblemente menores y la diferencia interanual supera los dos dígitos, en línea con la dinámica inflacionaria que aún domina la economía argentina.

Juan Manuel Tapiola, director general de la desarrolladora Spazios, expuso una regla práctica para dimensionar el esfuerzo que implica hoy el acceso a la casa propia. "Si querés saber cuánto es tu sueldo por metro cuadrado, agarrás tu sueldo, lo dividís por 2.300.000, que es lo que cuesta hoy construir una casa en Argentina, y ahí tenés cuánto necesitás ahorrar por mes", explicó. Con esa operación, una persona que perciba 1.500.000 pesos mensuales dispone de algo menos de 0,7 metros cuadrados por mes, lo que extiende el horizonte temporal necesario para levantar una vivienda de 70 metros cuadrados a aproximadamente 107 meses, es decir, casi nueve años de ahorro ininterrumpido.

Composición del costo y dispersión por modelo de vivienda

El Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires mide un universo distinto, limitado a la ejecución material de la obra. En julio registró un costo promedio de 1.584.840 pesos por metro cuadrado para distintos modelos de vivienda, frente a 1.376.688 pesos en enero, lo que representa una suba cercana al 15% en siete meses. Los valores se desagregan según la categoría constructiva: la multivivienda sencilla se ubicó en torno a 1.546.161 pesos por metro cuadrado, la confortable trepó a 1.845.223 pesos y la suntuosa se mantuvo en 1.660.650 pesos, una configuración que muestra diferencias de hasta casi 300.000 pesos por metro cuadrado entre los segmentos extremos.

  • Mano de obra: suba mensual de 2,10%, con incidencia directa sobre los rubros de albañilería y oficiales especializados.
  • Materiales: avance de 1,16%, con alzas destacadas en griferías (19,17%), artefactos sanitarios (11,25%) y hormigón elaborado (2,96%), y bajas en cemento (8,34%) y hierro redondo (7,66%).
  • Provisión de terceros: incremento de 0,74%, en línea con la estabilidad mostrada por los ladrillos huecos, que no registraron variación.
  • Medición en dólares: el metro cuadrado retrocedió apenas 0,28%, al pasar de 1.503 a 1.499 dólares, lo que evidencia que la devaluación del peso continúa acompañando a la inflación sectorial.

El cuadro de conjunto describe a un sector que, en términos nominales, sigue ajustando sus precios con frecuencia mensual, pero que en moneda dura mantiene una sorprendente estabilidad, con variaciones inferiores al uno por ciento. Esa dinámica —precios en pesos que corren, tipo de cambio que corre a la par y salarios que quedan detrás— es la que explica por qué la cuenta propuesta por Tapiola arroja plazos casi decenales: la capacidad de ahorro doméstico no termina de converger con el ritmo de actualización de los costos de construcción. Para los lectores de entre 40 y 60 años que evalúan la posibilidad de levantar una vivienda, el escenario combina dos señales simultáneas: el esfuerzo nominal se multiplica cada mes y, al mismo tiempo, el esfuerzo medido en dólares permanece prácticamente inalterado, lo que mantiene la barrera de acceso en niveles estructuralmente elevados.

MB
Marcos BattistellaEconomía y agroindustria

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