Viernes, 28 de agosto de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Voces del Paraná

Créditos UVA: con la regla del 25%, qué sueldo necesitás y cuánto sale la primera cuota de un préstamo a 25 años

El nuevo esquema de financiamiento hipotecario ajusta la cuota a la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo y exige ingresos familiares netos superiores a los 3,4 millones de pesos para calificar por un préstamo cercano a los 80.000 dólares. Los recursos salen de plazos fijos licitados por la ANSES y los bancos tienen 90 días para prestarlos.

AE
Ana EspíndolaRío, islas y pesca · 28 DE AGO DE 2026 · 4 min de lectura
waftg

Por estas horas, en el puerto de Goya el río sigue bajando y el tema que cruza todas las conversaciones de los pescadores no es la corvina ni el surubí, sino la posibilidad real de sacar un crédito para tener la casa propia. Lo curioso es que, en lo que va de la semana, varios isleños me preguntaron hasta dónde llega el sueldo que hay que juntar para entrar en el nuevo programa hipotecario que lanzó el Gobierno y que ajusta las cuotas por UVA, una unidad que se mueve según la inflación. La pregunta es concreta y vale la pena responderla con los números oficiales sobre la mesa, sin promesses ni dibujitos.

La regla del 25% y el ejemplo de los 80.000 dólares

El punto de partida del nuevo esquema es sencillo de explicar y bastante exigente en los hechos: la cuota mensual del crédito no puede comerse más del 25% del ingreso neto del grupo familiar. Eso quiere decir que, mientras más alto sea el sueldo en blanco del hogar, más alto será también el crédito al que se podrá acceder, pero ojo, que el tope de cuota siempre va a estar atado a esa proporción y no a lo que el banco quiera estirar.

Para mostrar cómo funciona en la práctica, la simulación oficial trabaja con un préstamo equivalente a 80.000 dólares a 25 años de plazo, con una tasa máxima de UVA más 7,50%. Bajo esos parámetros, la primera cuota arranca en 865.098 pesos y el ingreso neto mínimo que tiene que demostrar la familia supera los 3.460.000 pesos por mes. O sea, en el ejemplo, una pareja en la que cada integrante cobra alrededor de 1.730.000 pesos de bolsillo podría calificar, siempre y cuando todo ese ingreso sea registrado y declarado formalmente, algo que en el circuito informal del río y de la pesca no siempre sucede, me aclara Ernesto, un pescador de la zona con el que hablé mientras acomodaba las redes.

Cómo se ajusta la cuota a lo largo de los 25 años

Acá viene la parte que más miran con lupa los que están pensando en anotarse, y es importante entenderla bien antes de firmar nada. El capital del préstamo está expresado en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), una unidad que se actualiza periódicamente por inflación, de modo que el monto en pesos de cada cuota se va modificando con el correr de los meses. Lo que se mantiene fija es la cantidad de UVAs que se pagan, lo que en los papeles se traduce en más tranquilidad para el banco, aunque no necesariamente para el bolsillo del deudor cuando la inflación se dispara, y vaya si nos hemos visto varias veces en el río con esas corridas.

El ejemplo oficial toma una propiedad valuada en unos 106.667 dólares, de los cuales el crédito financia hasta el 75%, es decir, alrededor de 120.920.000 pesos, equivalentes a 80.000 dólares al tipo de cambio oficial. El 25% restante lo tiene que poner el comprador por su cuenta, en lo que se llama el pago inicial, algo que la simulación no contempla ni tampoco suma los gastos extra de escribano, inmobiliaria e impuestos, que van por separado y suelen pegar fuerte en el cierre del negocio.

De dónde sale la plata que prestan los bancos

El origen de los fondos es lo que más llama la atención y vale la pena desmenuzarlo, porque no es magia ni emisión pura, sino una licitaciones específica. El Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES pone a disposición recursos en plazos fijos ajustados por UVA, con tasas mínimas de UVA más 2,50% a un año y UVA más 4,50% a cinco años. Cada proceso licita 200.000 millones de pesos por vez, con un tope del 20% por entidad financiera, de modo que ningún banco se queda con toda la torta. Una vez que los bancos se llevan esos plazos fijos, tienen 90 días corridos para volcar lo captado efectivamente a préstamos hipotecarios, y ahí es donde empieza la carrera para ver si el sistema funciona o se empantana, como tantas otras veces.

Los créditos pueden destinarse a comprar, construir, ampliar o refaccionar una primera vivienda para personas físicas, de manera que no entran aquí los destinos comerciales ni las inversiones, algo que Ernesto resume con el tono campechano que lo caracteriza: si esto funciona de verdad, acá en Goya más de uno va a poder levantar la casa de material que viene prometiendo hace años, aunque por ahora nadie se anima a festejar antes de tiempo. Y acá aparece el dato que nunca puede faltar cuando uno escribe del río y sus islas: lo que pase con la próxima crecida. En materia de créditos, la próxima crecida será ver cuántos bancos anotan familias en los próximos 90 días, cuántos de esos 2 billones de pesos quedan efectivamente prestados y cómo reaccionan las cuotas cuando la inflación vuelva a pegar fuerte, que en esta zona siempre termina pagando el mismo de siempre, el pescador de a pie, el Isleño que sueña con techo propio y no siempre llega a fin de mes.

AE
Ana EspíndolaRío, islas y pesca

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo