Kiwi y ciruela pasa en la mesa diaria: qué hay detrás de su fama contra el estreñimiento
Dos frutas encabezan las recomendaciones médicas para mejorar el tránsito intestinal sin recurrir de inmediato a fármacos. Un repaso por los mecanismos que describe la evidencia y los matices que señalan los especialistas.

El estreñimiento se ubica entre los motivos de consulta más frecuentes en los consultorios de gastroenterología. Antes de pasar a un tratamiento farmacológico, las guías de salud digestiva sugieren ajustar la alimentación, sumar líquidos y aumentar la fibra de manera progresiva. En ese esquema, dos frutas concentran la mayor parte de la evidencia disponible: el kiwi y la ciruela pasa.
El kiwi, fibra y agua en el intestino
La Organización Mundial de Gastroenterología ubica a la fibra y a la hidratación como pilares del abordaje dietario. El kiwi responde a ese perfil: aporta fibra soluble e insoluble, retiene agua en el intestino delgado y favorece deposiciones más blandas. Un ensayo multicéntrico revisado por el American College of Gastroenterology encontró que el consumo de dos kiwis verdes por día se asoció con un aumento de al menos 1,5 evacuaciones espontáneas completas por semana en personas con estreñimiento funcional o con síndrome de intestino irritable con predominio de constipación. El mismo análisis registró mejoras en la consistencia de las heces y en el esfuerzo durante la evacuación.
La ciruela pasa, otra vía de acción
La ciruela pasa opera por un mecanismo distinto. Además de fibra y pectina, contiene sorbitol, un alcohol de azúcar que el intestino delgado absorbe de forma incompleta. Ese proceso arrastra agua hacia la luz intestinal, lo que ablanda las heces y facilita su paso. Una revisión publicada en la base de datos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos identificó además compuestos fenólicos en la ciruela pasa como factores que contribuyen a su efecto laxante. Su acción parece apoyarse más en el incremento del volumen del bolo fecal que en una aceleración del tránsito intestinal total.
Estudios comparativos que incluyeron ambas frutas, junto con psyllium, registraron mejoras similares en la frecuencia de evacuaciones espontáneas completas en personas con estreñimiento crónico. De esa evidencia no surge un ganador indiscutido. La diferencia práctica pasa por la tolerancia: el kiwi tendería a generar menos distensión y molestias digestivas, mientras que la ciruela pasa conserva ventaja cuando el problema principal son las heces duras.
- Kiwi: dos unidades verdes por día como dosis estudiada en ensayos clínicos.
- Ciruela pasa: efecto ligado al sorbitol y a los compuestos fenólicos.
- Fibra y buena hidratación como base del plan alimentario.
- Incorporación gradual para reducir distensión y malestar.
- Consulta profesional si el cuadro se mantiene más allá de tres semanas.
En los dos casos, los especialistas recomiendan una incorporación gradual. Ninguna de las dos frutas reemplaza por sí sola un plan integral que incluya líquidos, fibra variada y actividad física, y la elección entre una y otra suele depender de la tolerancia de cada paciente más que de una jerarquía de eficacia.
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