Viernes, 28 de agosto de 2026
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Voces del Paraná

La chicana que se hizo streaming: De Brito y Granados, cara a cara por un rumor que ninguno quiere soltar

Un trascendido sobre la venta de OLGA encendió la peor pelea pública entre Ángel de Brito y Migue Granados. Hubo capturas, reproches cruzados y una pregunta que sobrevuela la pantalla: ¿se puede dar por cierto algo que el protagonista ya desmintió?

RM
Renata MolinariCultura y espectáculos · 27 DE AGO DE 2026 · 4 min de lectura

Volví a mirar el clip tres veces antes de escribir esta nota, y cada vez que lo reproducía me quedaba con la misma sensación incómoda que te deja una discusión de pareja que se mudó al aire. Porque esto que pasó entre Ángel de Brito y Migue Granados no empezó en un estudio ni en un canal de noticias: empezó en un chat privado, después viajó a un vivo, después viajó a una captura, después viajó a un tweet, y terminó volviendo al vivo con otro tono. Un loop que, si te descuidás, te hace confundir el ruido con la información.

La mecha fue un rumor que circuló por lo bajo en el mundo del espectáculo: que Migue Granados habría vendido su parte en OLGA, el canal de streaming que él mismo ayudó a empujar hasta transformarlo en una de las marcas más frescas de la pantalla local. Ángel de Brito lo levantó en LAM y, fiel a su estilo, lo presentó como trascendido, no como hecho. La aclaración importa: en el lenguaje periodístico, un trascendido es un dato que alguien sopla cerca de tu oído y que todavía no podés dar por confirmado. Puede ser cierto, puede ser humo, puede ser una operación de prensa con nombre y apellido. El problema es que, cuando se dice en vivo, el público escucha “De Brito lo contó” y se olvida del “todavía no está chequeado”.

Lo que dijo cada uno y lo que se dijeron

De Brito contó que él mismo había llamado a Granados para preguntarle por la versión. Según su relato, Granados le aseguró en privado que no había vendido nada. Aun así, el conductor de LAM siguió adelante con la hipótesis: sostuvo que, si la operación existió, la cifra era importante y que Granados, aunque siguiera ligado al canal, podría haber dejado la conducción diaria por agotamiento. Granados no se lo dejó pasar. Fue a X, recortó el fragmento del segmento y dejó un mensaje que es un pequeño tratado sobre el oficio de chequear: “El tipo pregunta en privado. Le contás que no y cuenta que sí”. Ahí estaba la denuncia, sin firmar un papel: le dijiste que no y aun así lo diste vueltas.

De Brito respondió con una de esas frases que parecen picantes y terminan siendo más reveladoras de lo que uno quisiera: lo invitó a “escuchar mejor” y lo bautizó “streamer de cristal”. Granados, que tiene el timing cómico afilado, lo cerró con una pregunta que es casi un latigazo disfrazado de sonrisa: “¿Vos me estás mandando a drogar, Ángel?”. Y hasta ahí llegó el cruce, al menos en la superficie. Abajo de la superficie, el tema sigue ahí, picando.

“El tipo pregunta en privado. Le contás que no y cuenta que sí.”Migue Granados, en su cuenta de X

Una pelea con historia, no un arranque en cero

Conviene aclarar que este round no cayó del cielo. Hace unos meses, cuando Granados evitó una nota en un canal de televisión, De Brito ya lo había tildado de “llorón” y lo había comparado con Nico Occhiato, en una de esas operaciones frecuentes en la TV que sirven para dibujar bandos: streamers frágiles de un lado, conductores de toda la vida del otro. En el medio quedan los espectadores, a los que se nos pide elegir entre un Ángel que dice “yo solo repito lo que se escucha” y un Migue que contesta “yo ya te aclaré que no, en privado”. Las dos posturas son atendibles. Las dos son, también, un negocio.

  • Un rumor sobre la venta de la participación de Granados en OLGA fue levantado al aire por Ángel de Brito, pese a un desmentido privado del propio Granados.
  • Granados respondió con una captura del segmento y una frase que apunta al corazón del conflicto: contar igual lo que ya fue negado por su protagonista.
  • De Brito lo trató como trascendido no verificado y, en la réplica, lo llamó “streamer de cristal”. Granados cerró el cruce con humor y una pregunta incómoda.
  • El conflicto reabrió una disputa vieja sobre el vínculo entre la televisión abierta y las plataformas de streaming, ya planteada cuando De Brito comparó a Granados con Nico Occhiato.
  • Sobre la operación societaria no hay confirmación independiente: la única respuesta directa conocida sigue siendo la negativa del propio Granados.
  • De Brito mencionó que Verónica Lozano y Leo Montero habrían recibido propuestas para conducir una franja en OLGA, pero ninguno de esos nombres acredita una transferencia de participación.

A mí, que llevo años mirando estos rounds desde la butaca del living, lo que más me interesa no es quién ganó la pulseada, sino la pregunta que sobrevuela todo el cruce y que la nota original deja picando ahí, como una brasa: ¿dónde termina el trascendido legítimo y dónde empieza la difusión de un dato que ya fue desmentido por su propio protagonista? No es una pregunta técnica, es una pregunta ética, y se contesta mejor con el cuerpo que con el diccionario. Porque cuando un rumor ya tiene su “no” dicho en tu propia cara, sostenerlo igual en cámara, aunque sea con el verbo en condicional, deja de ser información: empieza a ser otra cosa.

RM
Renata MolinariCultura y espectáculos

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