Lo que se tira al cesto: las cáscaras que guardan más nutrientes que la pulpa
Mango, banana, kiwi, sandía y ciertas calabazas conservan fibra, vitaminas y antioxidantes. Qué dice la evidencia sobre cada una y qué advierten los organismos estadounidenses antes de usarlas.

La piel del mango, la banana, el kiwi, la sandía y algunos tipos de calabaza contienen fibra, vitaminas y compuestos antioxidantes. En ocasiones, esas proporciones superan a las de la pulpa. Investigaciones sobre subproductos vegetales confirman esa concentración de nutrientes.
Mango: mucha fibra, pero en material concentrado
La cáscara del mango aporta fibra, vitamina C y vitamina E. Análisis de su composición registraron entre 36 y 78 gramos de fibra cada 10 gramos de cáscara seca. Esa cifra corresponde al material concentrado y no a una porción de consumo habitual. Investigadores en ciencia de los alimentos estudian su uso en polvo para incorporarlo a productos horneados y pastas. La advertencia es concreta: puede provocar reacciones alérgicas, por lo que quienes tengan antecedentes deben consultar antes de probarla.
Banana, kiwi y sandía
- Banana: la cocción modifica su textura fibrosa y permite aprovechar la fibra soluble, los antioxidantes y los micronutrientes. No es necesario comerla cruda.
- Kiwi: puede comerse con piel. Según una revisión sobre subproductos vegetales, dos unidades diarias pueden aumentar la frecuencia de las deposiciones en casos de estreñimiento leve.
- Kiwi dorado: comerlo entero puede elevar el aporte de fibra hasta un 50 por ciento respecto de comerlo pelado.
- Sandía: la parte blanca y firme contiene citrulina, asociada a la regulación de la presión arterial, además de calcio, hierro, magnesio y potasio.
Una preparación tradicional con esa parte blanca es el encurtido. Según el material, ese proceso puede modificar su perfil nutricional de acuerdo con los ingredientes que se agreguen.
Calabaza y lavado
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos considera comestible la parte exterior de la calabaza. En la bellota y la delicata, la piel suele quedar tierna después de la cocción y no requiere pelado. Investigaciones sobre la calabaza moscada identificaron antioxidantes en la cáscara. Antes de incluir cualquiera de ellas en una preparación, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos recomienda lavarlas bajo agua corriente durante al menos 30 segundos. Según la Agencia de Protección Ambiental de ese país, enjuagar reduce los residuos de pesticidas pero no los elimina por completo.
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