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Lunes, 2 de noviembre de 2026
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Memoria de trabajo: qué es, qué la altera y qué hábitos ayudan a sostenerla

Es el sistema que retiene información por unos segundos mientras hacemos una tarea. Estrés, mala calidad del sueño e hiperconectividad figuran entre los factores que más la sobrecargan.

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Gastón RomeroÚltimo momento · · 2 min de lectura
Memoria de trabajo: qué es, qué la altera y qué hábitos ayudan a sostenerla

La memoria de trabajo mantiene activa una pequeña cantidad de información durante el tiempo en que se la necesita. Funciona como una pizarra provisoria: permite retener un número mientras se lo anota, seguir el hilo de una conversación o hacer una cuenta mental. A diferencia de la memoria a largo plazo, los datos que sostiene se desvanecen en segundos si no se los usa o repite.

Su capacidad es limitada y depende principalmente de la corteza prefrontal y de su conexión con las regiones parietales. La dopamina modula su funcionamiento: tanto su déficit como su exceso la perjudican. Es clave para la atención, el lenguaje, el razonamiento y la planificación.

Factores que la sobrecargan

  • Hiperconectividad y tareas simultáneas, que fragmentan la atención.
  • Falta de sueño, que reduce la eficiencia de los procesos necesarios para concentrarse.
  • Estrés y ansiedad, que ocupan espacio mental con preocupaciones.
  • Depresión, que puede enlentecer el pensamiento.
  • Alcohol, ciertos medicamentos y tranquilizantes.
  • Problemas médicos como hipotiroidismo, anemia, déficit de vitamina B12 y apnea del sueño.

Cuando el sistema funciona con dificultad, lo habitual no es un olvido dramático sino pequeñas interrupciones: entrar a una habitación sin recordar para qué, perder el hilo de una frase u olvidar un dato recién escuchado. En muchos casos la información no se perdió, sino que la atención estaba ocupada en otra cosa.

Cuándo consultar a un profesional

El envejecimiento produce un enlentecimiento gradual del procesamiento, pero no toda dificultad es normal. Si los olvidos progresan, se suman desorientación o pérdida de autonomía, o preocupan a quienes rodean a la persona, corresponde una evaluación profesional. El trastorno por déficit de atención, que en algunos casos pasa inadvertido desde la infancia hasta la adultez, también puede expresarse como fallas en este sistema.

Para mejorar su funcionamiento, los especialistas señalan hábitos concretos, como dormir las horas necesarias e incorporar ejercicio aeróbico regular.

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Gastón RomeroÚltimo momento

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