Menos compras para la industria y más autos: cambió el perfil de las importaciones
Entre enero y septiembre de 2026, el volumen importado cayó 9,7%. Los bienes vinculados con la producción encabezaron la baja, mientras los vehículos crecieron y el consumo mostró una retracción mucho menor.

Si miramos qué entra al país, aparece una diferencia que ayuda a entender el momento de la economía: las compras de maquinaria, partes y accesorios para la producción retroceden con fuerza, mientras que los autos importados avanzan y los bienes de consumo resisten mejor la caída general.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, las importaciones de septiembre bajaron 1,8% en valor frente al mismo mes del año anterior. Pero, al descontar el aumento de los precios, la reducción de las cantidades superó el 11% en ese mes.
Un retroceso después del rebote
En los primeros nueve meses de 2026, el volumen total comprado al exterior disminuyó 9,7% y quedó apenas por debajo del registrado en igual período de 2023. Claudio Caprarulo, director de Analytica, ubica ese resultado en una secuencia de cambios pronunciados: las cantidades habían caído 21,2% en los primeros nueve meses de 2024 y luego subieron 38,9% en el mismo tramo de 2025.
Dentro de ese panorama, los bienes de capital y sus partes acumularon una baja de 13,9% en cantidades, mientras que las piezas y los accesorios para equipos productivos descendieron 25,9%. Maia Mindel, economista de Abeceb, relaciona ese movimiento con una industria que acumula una contracción de 2,7% en el año y que en agosto utilizó el 58,5% de su capacidad instalada.
Autos y consumo, con otra trayectoria
Los bienes de consumo, en cambio, bajaron 2,7% en el acumulado anual y los autos importados crecieron 7,6% en cantidades. La comparación con 2023 también muestra el cambio: durante el tercer trimestre de 2026, las cantidades de bienes de consumo, ajustadas por estacionalidad, se ubicaron cerca de 35% por encima del promedio de aquel año. En autos, fueron 3,2 veces mayores, de acuerdo con Analytica.
Para Mindel, la baja general de las importaciones muestra una inversión y una producción con poco dinamismo, en un contexto en el que el consumo todavía no se recuperó con fuerza. La economista considera que una mejora más firme de las compras externas llegará cuando la actividad económica gane impulso.
Caprarulo, por su parte, observa señales de que productos importados están ocupando el lugar de otros fabricados en el país. Advierte que ese proceso puede reducir costos y mejorar la calidad para empresas y familias, pero también nos invita a mirar la otra cara: las capacidades productivas y los puestos de trabajo que pueden perderse.
Ana Espíndola, Río, islas y pesca.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo



Milei confía que el dólar bajará tras el fin del cepo y una visita clave desde EE.UU.
