Viernes, 4 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Voces del Paraná

PortadaTurismo

Punch Curry Bar: el refugio tailandés de Palermo donde todo se hace a mano y hasta tiene el sello del gobierno de Tailandia

En un local chico y cálido del barrio de Palermo, Marcelo Moreno elabora sus propias pastas de curry, leche de coco y garam masala. La propuesta combina recetas de Tailandia y la India, y acaba de quedarse con una distinción que entrega el propio gobierno tailandés a los mejores exponentes de su gastronomía en el exterior.

CG
Carla GodoyTurismo · 4 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Les confieso algo: cada vez que un amigo me dice "vamos a comer algo diferente", yo ya estoy pensando en un curry. Y si el curry tiene perfume a lemongrass, leche de coco fresca y ese punto picante que te despierta la lengua, mejor todavía. Por eso cuando me crucé con Punch Curry Bar, en pleno Palermo, sentí que había encontrado un lugar para volver una y otra vez. Es un local chico, cálido, con esa onda de bistró de autor donde la cocina manda y el resto acompaña en silencio.

Una cocina que se construye sobre contrastes

La cocina tailandesa no es tímida: va de frente con el contraste. Dulce con picante, fresco con fermentado, crocante con cremoso, ácido con amargo. Esa lógica, que no es un accidente sino una forma de entender el sabor, aparece en cada plato de la carta de Punch. Y es la misma que Marcelo Moreno, el cocinero detrás del proyecto, aprendió durante un viaje de formación por Tailandia, después de haber pasado por uno de los primeros restaurantes tailandeses de la Argentina y de haber hecho experiencia en cocinas de Nueva York.

El local abrió en 2018 con una idea clara: mezclar recetas tailandesas con curries de la India. Pero lo que distingue a Punch es que casi todo lo que sale de la cocina pasa primero por sus propias manos. Las pastas de curry rojo y verde, la leche de coco, el garam masala, varias salsas y aderezos se elaboran en el lugar. Eso, en un restaurante, se nota: los aromas son más vivos, los sabores más profundos y la consistencia de los platos, más pareja.

Tres platos para entender la propuesta

  • Cazuelita de chipirones con jengibre, lemongrass, ajo, lima, cilantro y kaffir: aromática, fresca, con el justo punto cítrico.
  • Tom yum gung: la sopa clara con langostinos, galanga, echalote, hongos, salsa de pescado y cilantro que concentra aromas sin perder transparencia.
  • Curry verde con frutos de mar, leche de coco, pasta de curry, berenjenas, brotes de bambú y lemongrass: cremoso, envolvente y con el picante justo para que pida pan.

La carta suma opciones para vegetarianos y veganos, y también tiene coctelería propia. El servicio, por lo que se escucha entre quienes ya lo conocen, va con la misma onda del lugar: atento, cordial, sin solemnidad. Los precios promedian los 14.000 a 18.000 pesos por plato principal, y la cuenta para dos personas con entrada, principal y bebida ronda los 45.000 a 55.000 pesos, una franja razonable para el nivel de cocina que se sirve. Está en el corazón de Palermo, a pocas cuadras del Subte D y de varias líneas de colectivo, así que llegar no es un tema.

El sello del gobierno tailandés

Hace poco Punch Curry Bar recibió el Thai Select Casual, una distinción que entrega el gobierno de Tailandia a restaurantes del exterior que funcionan como referentes genuinos de esa cocina. Para obtenerlo hay que cumplir con estándares de autenticidad en ingredientes y preparaciones. No es un sello decorativo: implica un reconocimiento oficial del país de origen, y eso, en Buenos Aires, no es cosa de todos los días.

Para comer cerca: dos paradas que combinan

  • Para una previa más descontracturada, una pizzería de barrio sobre la misma cuadra, con buena mozzarella y tirada a la piedra.
  • Para el after, un bar de vinos naturales a pocas calles, ideal para seguir la charla sin apuro.

Si todavía no probaste cocina tailandesa en serio en Buenos Aires, Punch Curry Bar es un buen punto de partida. Y si ya la conocés, es el lugar para volver a disfrutarla. Quedan advertidos: una vez que entren, van a querer repetir. Lo recomiendo de verdad, y ojo, les dije.

CG
Carla GodoyTurismo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo