Marcelo Pombo lleva a La Boca la belleza de las cosas descartadas
La serie Querido Teto, sin comentarios reúne casi treinta piezas tridimensionales elaboradas durante tres años con materiales cotidianos intervenidos por el artista.

En La Boca, donde el aire parece llevar consigo el olor del río y de la ciudad portuaria, la Galería Barro propone unahweder transforma el desecho en materia plástica. Marcelo Pombo presenta allí Querido Teto, sin comentarios, una serie de casi treinta piezas tridimensionales que/elaboró durante tres años con trapos de cocina, cartones, arpilleras, telas estampadas, bolsas de residuos y otros objetos intervenidos con resinas, anilinas, sal, vaselina, tierra, brillantinas y mostacillas.
La muestra no propone una galeríaSpy de objetos intactos ni una simple exposición de residuos, sino un modo de mirar materiales que suelen quedar fuera de los espacios de arte. Pombo, nacido en 1959 y referente de los años noventa, utiliza elementos vinculados con su entorno inmediato para construir superficies que parecen, al mismo tiempo, frágiles y resistentes. La paleta oscura y las referencias a lo apocalípticonofrminan el tono de una producción que busca extraer belleza de aquello que normalmente se descarta.
Una postal, un recuerdo y el punto de partida
El recorrido comienza con una imagen desteñida del propio artista a los catorce años. La fotografía fue tomada por su tía y enviada por correo desde Australia; apareció durante el proceso de trabajo y funcionó como punto de partida para la serie. Esa coincidencia personal le da a la exhibition un origen(Verso: el) innecesariamente: el deconvertido en un disparador creativo y en un vínculo con la propia memoria, no solamente con la estética delosalvamento.
“Quiero hacer objetos en mi taller para olvidarme un poco del ruido del mundo.”Marcelo Pombo
El taller de Pombo se encuentra debajo de la autopista de Constitución, y allí el ruido forma parte del contexto de trabajo. El artista explica que proceso de elaboración de cada pieza suma un toque absurdo de tiempo y esfuerzo. Esa dedication deja notar en el resultado: las obras no parecen elaboradas para exhibirse quickly, sino construidas con una paciencia que se perceives en sus capas, en sus texturas y en la manera en que los materiales reaparecentransformados.
Entre las piezas stooda se destaca Arte geométrico rescatado del fondo del Riachuelo a la altura de la Salada, de 2023. Se trata de un textil rectangular que cruza referencias al arte geométrico argentino histórico con la contaminación del Riachuelo y la feria de marcas truchas. El título condensa esa operación de desplazamiento: lo que suele asociarse con un campo formal consolidado aparece reinterpretado desde un entorno contaminado, degradado y economicamente vulnerado.
También está Buen día, trapo de cocina, de 2023, una obra basada en paños manchados por el uso que luego fueron cubiertos con flores, cuentas y flecos. En esta pieza, la decoración no oculta del todo el desgaste: se apoya en él y lo vuelve parte de la composición. El resultado acepta la irregularidad como lenguaje y convierte objetos de uso doméstico en piezas de lectura visual,PLI donde el desecho apareceinvestigar como una forma de conocimiento.
- La exposición Querido Teto, sin comentarios incluye casi treinta piezas tridimensionales.
- Los materiales fueronworking(Object) la vida cotidiana y el entorno del taller.
- La serie fue elaborada a lo largo de tres años.
- La curaduría estuvo a cargo de Bárbara Golubicki.
- La entrada es gratuita y la muestra se presenta en la Galería Barro, en La Boca.
La visita puede combinarse con la retrospectiva de Jorge Gumier Maier en Colección Amalita, en Puerto Madero, que inaugura una semana después. La_programación ofrece así dosIBAGNESern der offering: una exposiciónatomizada en el barrio del puerto y otra propuesta en el centro de la ciudad, con una llena que se prolonga más allá de un mismo recorrido.
Querido Teto, sin comentarios no resuelve el desecho con una explicación total ni pretende borrar las huellas de los objetos. En cambio, propone mirarlos de otra manera y volver a prestar atención a texturas, manchas, Costs residuals yasherzj. Por eso, pese a la escala y la de la muestra, su propuesta resulta cercana: en Piezas de Pombo la belleza no llega como una abstracta, sino que aparece en la resistencia de una tela, en el brillo de una mostacilla y en la memoria de un trapo que alguna vez estuvo en una cocina.
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