Central levantó la Supercopa y Herrera se llevó todos los focos
El Canalla venció 3-1 al Pincha en Santiago del Estero, con un penal de Ángel Di María revisado por el VAR. El árbitro fue el blanco de los reclamos del conjunto platense, que terminó con jugadores, dirigentes y hasta el propio Juan Sebastián Verón en la polémica.

Otra vez Estudiantes terminó una final masticando bronca. Y otra vez la bronca se la llevó el árbitro. Rosario Central se quedó con la Supercopa Internacional al ganarle 3-1 al Pincha en el Madre de Ciudades de Santiago del Estero, en un partido que se definió por la tele, más que por la cancha.
El penal que encendió todo
Fideo Di María cambió por gol la pena máxima que Darío Herrera sancionó después de un llamado del VAR por una topada de González Pirez sobre Enzo Copetti en la puerta del área. Hasta ahí, el clásico del fútbol argentino: protestar el fallo y seguir. El problema fue que Estudiantes tenía en la cabeza otras dos jugadas que también le habían dolido. Una plancha de Elías Verón contra Adolfo Gaich que, según los platenses, merecía la segunda amarilla y la roja. Y una mano dentro del área de Nacho Ovando que el juez no vio, o no quiso ver.
Mientras el equipo de Almirón protestaba, el propio Verón, el de la Brujita, se paró en la platea y se hizo sentir con una sonrisa y aplausos ironicos, el mejor resumen de cómo se vivía el partido desde La Plata. Al final del encuentro volvió a la carga contra Herrera y tuvieron que llevarlo separado antes de que la cosa pasara a mayores.
- Penal sancionado por Herrera tras aviso del VAR por contacto de González Pirez a Copetti.
- Infracción de Elías Verón sobre Adolfo Gaich que Estudiantes reclamó como segunda amarilla.
- Mano de Ignacio Ovando dentro del área, no sancionada.
- Agresiones entre jugadores de ambos equipos durante el partido.
- Incidentes en el túnel camino a los vestuarios al final del encuentro.
La premiación, con ruido
Cuando todo hacía pensar que Estudiantes iba a bajarse de la entrega de medallas, Verón ordenó que sus jugadores fueran igual. Y ahí apareció la postal que va a quedar: Claudio Tapia entregando las medallas a la terna arbitral y los jugadores del Pincha aplaudiendo, claro, irónicamente. Una protesta que se vio en vivo y que se va a hablar un buen rato.
Después, ya con la cosa más fría, la Brujita se acercó y felicitó al Canalla por el título. Gesto de caballero en medio de una final que se le escapó entre las manos y entre las decisiones del juez.
Central, mientras tanto, celebra. Ya tiene la Supercopa y mete presión de cara al arranque del torneo. Para Estudiantes queda el sabor amargo de una derrota que llegó con el VAR como invitado principal y con Herrera como enemigo público número uno en el banco de suplentes.
La que viene, Estudiantes recibe a Central en una nueva edición del clásico que promete estar caliente antes de que la pelota empiece a rodar.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

"El xab al poder": Valencia se disfrazó de salvador y Boca bailó a Racing en Arroyito

Abierto de Australia: los argentinos tuvieron un sorteo favorable y no enfrentarán a tenistas top 10

