Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Paraná

Voces del Paraná

Digger: Tom Cruise se calza el traje de magnate petrolero en la comedia negra de Iñárritu sobre el colapso ambiental

La película narra una catástrofe en Groenlandia desatada por una empresa extractiva y reúne a Cruise con Riz Ahmed, John Goodman y Sandra Hüller. Debutó con unos 20 millones de dólares en el mundo frente a un presupuesto que ronda los 170 millones.

RM
Renata MolinariCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Digger: Tom Cruise se calza el traje de magnate petrolero en la comedia negra de Iñárritu sobre el colapso ambiental

A veces, antes de que se apaguen las luces de la sala, uno ya empieza a oler el azufre de la maquinaria que va a aparecer en la pantalla. Eso me pasó en la función de prensa de Digger, la nueva película de Alejandro González Iñárritu que llega a los cines argentinos con un argumento que parece sacado de un titular de diario futuro: una operación petrolera en Groenlandia provoca el desprendimiento de una masa de hielo gigantesca que avanza hacia el norte de Europa y pone en jaque a la humanidad entera.

El responsable último de ese desastre es Digger Rockwell, interpretado por Tom Cruise, un magnate caricaturesco que encarna la fusión más incómoda entre poder económico, imagen pública y responsabilidad corporativa. La sinopsis oficial lo define como el hombre más poderoso del mundo, y ahí, en esa definición tan pomposa como irónica, se sostiene gran parte del tono de la película, que va y viene entre la sátira más filosa y el thriller ambiental con ribetes de absurdo.

Un elenco internacional para un desastre global

  • Tom Cruise como Digger Rockwell, magnate petrolero y eje de la crisis.
  • Riz Ahmed como el doctor Nirav Ganesh, especialista en seguridad ambiental.
  • John Goodman como el presidente de Estados Unidos, Compton.
  • Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons completan el reparto principal.

El filme marca el reencuentro entre Cruise e Iñárritu, que ya habían coincidido en Birdman, y le permite al actor alejarse, al menos en la superficie, de la épica física de Misión: Imposible o de la solemnidad de Top Gun. Aquí, según la información que circuló con el estreno, el trabajo pasa por la caracterización física de un magnate con aires de grandeza, casi una caricatura del hombre que cree que puede comprar el cielo y la tierra al mismo tiempo. La película entera, por lo que se vio en la primera función, parece construirse alrededor de esa contradicción entre el poder desmedido y la fragilidad de quien lo ejerce.

El guion lleva la firma de Iñárritu junto a Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone y Sabina Berman, todos nombres asociados a historias que indagan sobre la condición humana cuando hay poder, dinero y cámaras de por medio. La fotografía quedó a cargo de Emmanuel Lubezki, otro habitual del cine del director mexicano, y la producción se filmó íntegramente en formato VistaVision, una elección técnica que, según se promocionó, aporta una textura particular a las imágenes del Ártico y de los entornos donde se mueve el magnate.

Un estreno con números tibios y un presupuesto enorme

En lo estrictamente comercial, Digger arrancó con el pie menos firme de lo que esperaba el estudio. En su primer fin de semana en cartel, la película sumó alrededor de ocho millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, y unos doce millones en 73 mercados internacionales, lo que deja un total cercano a los veinte millones de dólares a nivel global, de acuerdo con los datos que circularon en los recuentos preliminares.

Frente a esos números aparece el dato más sensible: el presupuesto de producción se estimó entre 160 y 180 millones de dólares, una cifra a la que todavía hay que sumarle los costos de promoción y distribución. El contraste entre la inversión y el debut en taquilla abrió la conversación sobre cuánto puede sostener una propuesta adulta, densa y discursivamente incómoda en un mercado dominado por franquicias de superhéroes y aventuras familiares.

El propio Cruise se refirió a esa tensión en una entrevista con Kevin McCarthy publicada el día del estreno, cuando todavía no se conocía el balance completo de recaudación. Sus palabras, reproducidas por el material promocional, resumen una idea que repite hace años: hacer películas que envejezcan bien, que se sostengan en el tiempo y que le permitan mantener ese lazo con el público que lo acompaña desde los años ochenta, cuando era apenas un chico que corría por los pasillos de la academia militar en El color del dinero.

“Siento que vamos a cre”Tom Cruise, en entrevista con Kevin McCarthy publicada el día del estreno
RM
Renata MolinariCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo