El Paraná se desborda, la carne se encarece y la energía se abarata: cómo nos toca El Niño en el bolsillo
La crecida histórica del río ya evacua a cientos de correntinos y promete más agua en el Delta. Mientras los cortes vacunas pueden trepar hasta 10% antes de las Fiestas, las represas turbinarán a full y la soja viene con rindes récord: un combo que mezcla malas y buenas noticias para la economía doméstica.

El Paraná pasó los 26.300 metros cúbicos por segundo en los últimos días y no afloja. Para dimensionarlo de un modo que entra por los ojos: equivale a llenar diez piletas olímpicas por segundo, ese ritmo descomunal que se siente desde Goya hasta el Delta y que ya tiene a la represa de Yacyretá abriendo el vertedero principal como hacía rato no se veía. En Corrientes, el agua se metió en las casas de siempre y ya son alrededor de 500 los evacuados, con el río proyectado a superar los siete metros frente a la capital provincial. Lo que más preocupa a los que miran el mapa del litoral es que lo peor todavía no llegó: los especialistas calculan que el torrente tardará unos veinte días en terminar de bajar hasta el Delta, así que todavía hay margen para que la crecida se haga notar más.
La mesa, en el medio de la tormenta
Para quien hace las compras, el impacto más concreto está en la carne. El mercado espera subas de hasta 10% en los cortes vacunos antes de las Fiestas, empujado por una oferta que viene ajustada desde hace meses y que ahora suma el ruido del agua como condimento extra. En el último relevamiento del INDEC, los cortes de vaca ya habían subido cerca de 1% en un mes, y eso que todavía no había empezado a notarse el sacudón climático. El dato importa porque los alimentos y bebidas pesan 23,4% en el índice de precios al consumidor, y la carne sola explica entre 7% y 13% de ese rubro según la región. Con el consumo en niveles bajos, los márgenes para trasladar aumentos son acotados, pero la presión existe y se siente.
“En el campo, mientras tanto, el balance es más complicado de lo que parece a primera vista.”Lectura del mercado
En las quince campañas con El Niño registradas desde 1980/81, la soja rindió en promedio 6,1% por encima de su tendencia y el maíz 6,4%. Sobre una cosecha proyectada para 2026/27 de 155,8 millones de toneladas según la Bolsa de Comercio de Rosario, el desvío positivo típico de los años Niño podría sumar unas siete millones de toneladas. Más producción agrícola suele traducirse, con cierto rezago, en mayor oferta de alimentos y menor presión sobre los precios, aunque nadie se anima a cantarlo antes de tiempo. Las inundaciones prolongadas también encarecen la logística, complican los caminos rurales y complican el traslado de ganado, así que el balance final depende mucho de cuánto dure la crecida y de cómo se recomponga el territorio después.
Energía: la cara amable de la crecida
- El exceso hídrico obliga a las represas a turbinar más agua, y la hidroelectricidad es la fuente más barata del sistema eléctrico.
- Más generación hidro implica menor uso de centrales térmicas que queman combustibles más caros, lo que debería reducir el costo de generación.
- La contrapartida técnica es que, con el río crecido aguas abajo, cada metro cúbico rinde menos en las turbinas, según datos de la propia Entidad Binacional Yacyretá.
- Para el consumidor, el efecto puede llegar como una mini compensación en la tarifa en los próximos meses, aunque el alivio será parcial y difícil de medir en el ticket del supermercado.
Así las cosas, el cuadro completo es de esos que mezclan malas y buenas: la carne tira para arriba justo cuando la plata no alcanza, la soja promete rindes históricos si el agua no se pasa de rosca y la energía barata asoma como el único respiro posible mientras el Paraná sigue bajando rumbo al Delta. La próxima crecida, que los técnicos ya están mirando con atención, dirá cuánto de todo esto se confirma antes de que termine el verano.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Con foco en el gasto previsional, el Gobierno acelera el ajuste en obras y subsidios

Sturzenegger anuncia cambios en la fruticultura: qué implica la desregulación

Los dólares financieros no aflojan y la brecha supera el 25% mientras se espera el acuerdo con el FMI
