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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El sueldo privado que mejora y el que pierde: cómo se mueve la plata en el bolsillo según la inflación que se mire

Una suba del 9% o una caída del 3,6% dependen de un solo mes clave. Mientras tanto, pagar el alquiler, la luz y el colectivo ya se lleva una porción mucho más grande del ingreso.

AE
Ana EspíndolaRío, islas y pesca · · 3 min de lectura
El sueldo privado que mejora y el que pierde: cómo se mueve la plata en el bolsillo según la inflación que se mire

Hay una frase que escucho seguido cuando me quedo charlando con pescadores y vecinos de Goya, y que cada vez me suena más cierta: el río puede subir o bajar, pero la plata que llega a fin de mes siempre termina dependiendo de otra cosa. Esa otra cosa, en este tramo del año, se llama comparación. Porque cuando uno mira los números del salario privado registrado, se encuentra con dos resultados que parecen contradictorios: una mejora real del 9% o una pérdida real del 3,6%. La diferencia no está en los sueldos sino en el mes que se toma como punto de partida para medir.

Por qué el resultado cambia según dónde se empiece a contar

El truco está en diciembre de 2023, un mes que todavía pesa en cualquier cálculo. Aquel diciembre la inflación mensual fue del 25,5%, un salto enorme que dejó los precios muy arriba. Si uno arranca la medición en enero de 2024 y deja afuera esa última quincena del 2023, los sueldos acumulan una mejora real del 9%. Pero si se incluye diciembre de 2023 en el recorrido, la suba acumulada de precios ronda el 320% y los sueldos no llegan a cubrirla: aparece una pérdida del 3,6%. El mes final del análisis no está precisado en los datos, así que los porcentajes describen una tendencia y no una foto del momento actual.

Lo que sí queda claro es que los empleados públicos pierden poder de compra en los dos escenarios, con caídas reales que van del 0,7% al 16,5%. En cambio, los trabajadores informales muestran mejoras reales de entre el 85% y el 115%, según los datos del INDEC. Es un número fuerte, pero hay que leerlo con cuidado: ese grupo, que representa más del 44% de los asalariados, partía de ingresos muy deteriorados, así que la recuperación se mide desde niveles muy bajos.

Los gastos fijos que se llevan el aumento

Ahora bien, incluso cuando el sueldo le gana a la inflación promedio, eso no significa que sobre más plata en el bolsillo. Porque algunos rubros subieron mucho más que el índice general. En el período que arranca en enero de 2024, los precios acumularon un aumento del 234,7%, pero hay capítulos del gasto que se dispararon por encima de ese número.

  • Vivienda, agua, electricidad y gas: cerca del 530% de aumento.
  • Transporte: 274% de incremento.
  • Inflación promedio del período: 234,7%.
  • Salarios privados registrados: mejora del 9% (sin diciembre 2023) o caída del 3,6% (incluyéndolo).
  • Salarios públicos: pérdida real de entre 0,7% y 16,5%.
  • Asalariados informales: mejora real de entre 85% y 115% desde niveles bajos.

Esta diferencia explica por qué una mejora salarial medida contra el índice general no se traduce automáticamente en más dinero disponible. El resultado para cada hogar depende también de cuánto destina a los gastos fijos y de cómo se distribuyen sus consumos. Una familia que gasta buena parte del ingreso en alquiler y servicios va a sentir el ajuste mucho más que otra que ya tiene la vivienda paga y consume menos transporte.

Quién mide qué y qué queda afuera

También hay que mirar qué mide cada indicador, porque no todos hablan de lo mismo. El RIPTE toma las remuneraciones brutas de los empleados formales con más de trece meses de antigüedad y deja afuera a quienes no cumplen ese requisito y a los no registrados. El Índice de Salarios del INDEC distingue entre empleo privado registrado, público e informal, así que es el que permite ver las diferencias entre los tres grupos. Y hay un dato que el sueldo no cuenta: el SIPA registra más de 240.000 puestos privados perdidos durante el período analizado, una dimensión que queda fuera de la comparación salarial y que pesa cuando se habla de cómo llega la plata a cada casa.

La próxima crecida del río todavía no se sabe cuándo va a llegar, pero la del Índica que mide los sueldos se conocerá en las próximas semanas, y puede volver a mover los números. Por ahora, lo que queda claro es que un mismo período puede mostrar un sueldo que gana o un sueldo que pierde, según el mes que se decida poner en el punto de partida.

AE
Ana EspíndolaRío, islas y pesca

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