La bola negra, el desembarco de los Javis en el cine grande: postales de guerra, amores Coppola y un tanque con Penélope
Javier Ambrossi y Javier Calvo estrenaron su película más ambiciosa y, como casi siempre hacen los directores obsesivos, repartieron entre el equipo una lista de películas y lecturas para que todos entendieran de qué hablaba la historia. Entre Apocalypse Now, Sofia Coppola y un batallón de clásicos, Renata Molinari repasa las referencias con las que los Javis construyeron su nueva película.

Volví del cine con ese zumbido en la cabeza que solo dejan las funciones que te sacan del lugar. La sala todavía olía a pochoclo recalentado y a la colonia barata del que se sentó dos butacas más allá, y afuera, en la calle de los cines de calle Corrientes, ya se escuchaba la sirena lejana de una ambulancia y el murmullo de la gente que discutía qué había querido decir el director con tal o cual plano. Yo había ido a ver La bola negra, la nueva película de los Javis, y me fui pensando en Francis Ford Coppola, en Sofia Coppola, en una chica subiendo a un tanque y en la cantidad de veces que un director necesita explicarle a su equipo qué está filmando antes de filmarlo.
Javier Ambrossi y Javier Calvo, los Javis, estrenaron el 25 de septiembre esta película que ya tiene a medio mundo del espectáculo hablando. Pero antes de que la cinta llegara a las pantallas, ellos hicieron algo que a mí, como espectadora de a pie, me parece de lo más revelador: armaron un documento, una especie de biblia laica, con películas para ver y lecturas para hacer, y se lo mandaron a todo el equipo. Lo dijo Ambrossi, casi como confesión, en la ronda de notas por el estreno: trabajamos con un documento que le enviamos a todo nuestro equipo de pelis que hay que ver y lecturas que hay que hacer.
Una lista de películas como mapa del tesoro
Porque a veces una escena no se explica con un plano o con una palabra, sino con otra película. Y los Javis, que tienen fama de ser minuciosos hasta el último detalle, lo saben bien. En esa lista hay títulos que uno imagina sonando de fondo mientras se acomodan las luces: está Ven y mira, la obra maestra soviética de Elem Klimov que a cualquier cinéfilo se le aparece en algún momento de la vida, y está Cold War, la película polaca de Pawel Pawlikowski que se llevó un Premio del Jurado en Cannes en el 2018, y están La conversación, del propio Francis Ford Coppola, ese thriller silencioso sobre un espía que escucha demasiado, y La mirada de Ulises, del griego Theo Angelopoulos, que es como un viaje interminable por los Balcanes y por la memoria. No está el listado completo, los directores no lo difundieron, pero con esos cuatro títulos ya se nota para dónde tira la cosa.
Lo más jugoso, igual, lo contó Calvo, y tiene una imagen que vale más que mil palabras. El director estaba pensando en una secuencia con Penélope Cruz, y se acordó de Apocalypse Now, la película bélica que Coppola filmó en 1979 y que es, entre otras cosas, una larga bajada a los infiernos con olor a napalm. En la película original, en una escena que ya es parte de la historia del cine, unas bailarinas actúan frente a los soldados y tienen que escapar en helicóptero cuando los militares se les van encima. Lo que hizo Calvo fue, según sus propias palabras, tomar esa imagen y traducirla a su idioma. El resumen que dio es de esos que a uno le quedan dando vueltas: lo mismo pero con Penélope Cruz en un tanque. Y uno se queda pensando en cómo debe ser ver a Penélope Cruz subida a un tanque, qué cara pone, cómo la mira la cámara, qué le dice a los que están abajo.
“Lo mismo pero con Penélope Cruz en un tanque.”Javier Calvo, director, sobre la conexión entre La bola negra y Apocalypse Now
Sofia Coppola, o cómo estar perdido al lado de alguien
Pero no todo es Apocalypse Now y guerra. Los Javis también le rindieron tributo, a su manera, a Sofia Coppola, y acá es donde aparece la vertiente más melancólica de su cine. Ambrossi, que es el que más habla de tonos y de climas, dijo que lo que le interesa de la directora de Lost in Translation y de Las vírgenes suicidas es, ni más ni menos, la relación siempre entre dos personajes que están perdidos en mundos que no les corresponden. Dos personas que están en el lugar equivocado, o en el momento equivocado, o en el cuerpo equivocado, y que igual se encuentran. Esa dinámica, la de los personajes desubicados que se buscan en la penumbra, aparece como una de las claves del film.
Lo más interesante de todo esto es que el recurso no es un capricho de cinéfilo, sino una herramienta concreta de trabajo. Ambrossi lo explicó con una claridad que a mí me dio envidia, porque es la clase de cosa que uno quisiera que todo director hiciera: un capítulo podía orientar una búsqueda, decía, y el vestuario de un personaje literario podía servir para expresar una idea al equipo. O sea, el libro que te dicen que tenés que leer no es para que vayas de culto intelectual, sino para que cuando te sentés a diseñar un vestido, te acordés de tal o cual página. Y cuando tenías que componer una escena de cama, te acordabas de tal otra película. Es, en el fondo, una forma de traducir un mundo interior a un lenguaje que todos puedan ver.
Salí del cine con la sensación de que había visto una película que hablaba en muchos idiomas a la vez, y eso, a mis cuarenta y tantos, es exactamente lo que uno va a buscar al cine: no una sola respuesta, sino un manojo de preguntas nuevas, y unas cuantas referencias para googlear de madrugada cuando no te podés dormir. La bola negra ya está en cartel, y las referencias que la habitan son una invitación a mirar, a buscar y, sobre todo, a dejarse perder.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Tom Holland sería el protagonista principal de 'La Odisea' de Christopher Nolan: ¿A quién interpreta?


Las Cinco Franquicias de Terror más Rentables en la Historia del Cine
