Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Paraná

Voces del Paraná

Portada — Turismo —

La tarta salvadora: cómo armar un plato nuevo con el pollo que quedó en la heladera

La carne cocida del día anterior se reinventa con calabaza, choclo, cebolla o cualquier verdura que tengas a mano. Claves para que no quede seca y una masa casera con solo tres ingredientes.

CG
Carla GodoyTurismo · · 2 min de lectura
La tarta salvadora: cómo armar un plato nuevo con el pollo que quedó en la heladera

Yo aprendí una cosa con los años: la mejor comida de la semana suele nacer de lo que sobra del domingo. Y si hay un ingrediente que admite mil vidas, ese es el pollo. Apenas queda un cacho en la heladera, ya estoy pensando en la tarta. No falla. Es rápida, rinde, y resuelve una cena entera sin pasar por la carnicería.

Qué pollo sirve y por qué se seca

Acá vale todo: pechuga, pata muslo, lo que haya. Hervido, al horno, a la parrilla o salteado el día anterior. Ahora bien, hay un detalle que muchos pasan por alto: la carne cocida pierde humedad, sobre todo si la hiciste en el horno o la parrilla, y al recalentarla puede quedar como suela de zapato. El truco que me salvó más de una vez es simple: la cortás en cubos o la desmenuzás, la salteás con cebolla y morrón, y si ves que se está pegando o secando demasiado, le tirás unas gotitas de agua. Listo, queda tierna otra vez.

Combinaciones que funcionan siempre

  • Calabaza asada con queso: una mezcla cremosa que se banca el pollo desmenuzado y le aporta dulzor.
  • Choclo amarillo con crema de choclo blanco: queda con distintas texturas, un goloso clásico.
  • Cebolla de base: la versión más austera, con pocos ingredientes y mucho sabor.
  • Zanahoria, espinaca, zapallito o morrón: cortados en tiras o cubos, suman volumen sin gastar de más.
  • Pures de berenjena, morrón, calabaza o batata: sirven como cama para la carne y la dejan bien jugosa.

Para unir todo, no hace falta complicarse: un poco de queso, un huevo batido o un chorrito de crema hacen de pegamento y le dan cuerpo al relleno.

La masa, hecha en casa, en cinco minutos

Si tenés una tapa comprada, perfecto, usala sin culpa. Pero si te animás a la masa casera, la proporción que nunca me falla es dos tazas de harina por una taza de líquido, repartida mitad y mitad entre agua y aceite. Queda una textura más bien arenosa, ideal para tartas. Y lo mejor es que ahí le podés meter mano al condimento: orégano, ajo en polvo, ají molido, semillas de sésamo o de lino. Le cambia la personalidad por completo.

Cuando la termines de sacar del horno, te recomiendo acompañarla con algo fresquito. Si andás por Buenos Aires, una ensalada en cualquier bodegón de Belgrano o una porción extra en El Cuartito, en el centro, te cierra la noche. Y si te queda tarta, al otro día está aún mejor: el relleno se asienta, la masa toma los jugos y el pollo vuelve a quedar tierno. Por eso te lo digo: nunca tires el pollo que sobró. Con una masa y lo que tengas en la heladera, hacés magia.

CG
Carla GodoyTurismo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo