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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Los cinco rincones del planeta donde la gente vive más y por qué

Fe, movimiento diario, comida de la tierra y un motivo para levantarse cada mañana: las claves que comparten las comunidades más longevas del mundo, según el cardiólogo Jorge Tartaglione.

CG
Carla GodoyTurismo · · 4 min de lectura
Los cinco rincones del planeta donde la gente vive más y por qué

Te confieso algo: cada vez que escucho hablar de lugares donde la gente vive más y mejor, me agarra una especie de envidia sana y, a la vez, una curiosidad enorme por entender qué hacen distinto. Por eso me copó el informe que armó el médico cardiólogo Jorge Tartaglione, que se puso a recorrer cinco zonas del planeta reconocidas por su alta expectativa de vida y buscó el denominador común entre ellas. Y ojo con un dato que me parece clave: la genética explica apenas el 25% de cuánto vivimos. "Definimos nosotros el 75%", resumió el profesional. Es decir, lo que hacemos cada día pesa mucho más que el ADN.

Los cinco lugares que visitó Tartaglione

  • Loma Linda, California: una comunidad fuertemente religiosa, donde la fe parece sumar hasta diez años de expectativa de vida por encima de la media.
  • Costa Rica: frutas tropicales a diario y un ritmo de vida tranquilo que lleva a muchos habitantes a superar los 80 años.
  • Icaria, Grecia: una isla con subidas y bajadas pronunciadas que obliga a caminar de manera constante, como parte natural del día.
  • Cerdeña, Italia: una cocina basada en lo que da la tierra, sin conservantes ni aditivos, con productos frescos y de estación.
  • Okinawa, Japón: el famoso ikigai, un propósito diario que estructura la vida de sus habitantes más longevos.

Cuando uno mira la lista en conjunto, lo que aparece no es ningún secreto exótico ni una pócima imposible: es movimiento cotidiano, comida poco procesada, vínculos sociales activos y algún tipo de motivación que organice la jornada. Nada de eso requiere plata extra ni condiciones exceptionnelles.

“No significa que tenés que hacer algo enorme. Sino tomarte un mate con una amiga, salir a caminar, salir a pasar el perro, pero todos los días se levantan con una visión, se levantan con ganas de hacer algo.”Jorge Tartaglione, cardiólogo

Esa frase me parece la más potente de todo el informe. Tartaglione contó que en Okinawa vio personas de 90 años que se levantan a bailar, cantar o tocar música. No es que hagan algo heroic: simplemente tienen un porqué. Y ahí me parece que está uno de los mensajes más humanos de todo esto: la longevidad no es solo biología, es sentido.

Otro punto que me dejó pensando es lo de Cerdeña. Tartaglione lo definió con una imagen bien criolla: "Lo que sale de la tierra, lo que le da el sol, lo que se pudre". Suena rústico, pero apunta a algo muy concreto: alimentos frescos, de estación, sin ultraprocesados ni raro. En la Argentina, ir a la verdulería del barrio o al mercado del productor puede ser un primer paso en esa dirección, sin viajar a Italia.

Y hay un dato que me parece motivador para los que estamos del medio de la vida para arriba: Tartaglione señaló que quienes tienen entre 55 y 56 años tienen una probabilidad alta de sumar entre 20 y 25 años más de vida sin enfermedad, siempre que adopten ciertos hábitos. O sea, nunca es tarde para empezar.

Para tener a mano

  • Fe o pertenencia: en Loma Linda, la comunidad religiosa marca la diferencia. Acá puede traducirse en un grupo de amigos, un club de barrio o una parroquia.
  • Alimentación natural: frutas tropicales, verduras de estación y lo menos procesado posible, al estilo de Costa Rica y Cerdeña.
  • Movimiento cotidiano: Icaria muestra que no hace falta un gym; alcanza con caminar por calles con pendientes o usar menos el auto.
  • Propósito diario: el ikigai de Okinawa se replica con algo simple, como encontrarse con un amigo, caminar al aire libre o sacar a pasear al perro.
  • Vínculos activos: en los cinco lugares la vida social es intensa y diaria, algo que en Buenos Aires tenemos a mano en cualquier plaza o café de barrio.

Ahora bien, después de leer todo esto, me queda una pregunta que te tiro a vos, que llegaste hasta acá: ¿cuál de estos hábitos te parece más fácil de incorporar a tu rutina? Porque a veces el truco no está en cambiar todo de golpe, sino en empezar por uno y sostenerlo. Como me dijo una vez una amiga que pasó los 90: "Hija, mientras haya un motivo para levantarse, el cuerpo te acompaña".

Para seguir en tema, te recomiendo pasar por algún restaurante de comida mediterránea del centro porteño, donde se cocina con aceite de oliva, verduras frescas y pescado a la parrilla, bien al estilo de Icaria y Cerdeña. Y si te copa la idea japonesa, en el barrio chino de Belgrano hay pequeños locales donde se come el estilo casero de Okinawa, con pescadito a la parrilla, arroz y verduras al vapor. No es exactamente un viaje a Japón, pero el paladar se acerca.

CG
Carla GodoyTurismo

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