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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Voces del Paraná

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Mew2King se queda afuera de un torneo porque las chinches de su casa viajaron hasta las redes sociales

El jugador de Super Smash Bros. Jason Zimmerman mostró las picaduras que sufre hace meses y la organización del Xtreme Fighters Showdown 2026 decidió excluirlo "por la seguridad" del evento. Una decisión que reabre el debate sobre hasta dónde puede meterse un organizador con la vida privada de un competidor.

RM
Renata MolinariCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Mew2King se queda afuera de un torneo porque las chinches de su casa viajaron hasta las redes sociales

Lo primero que uno siente cuando un videojuego deja de ser un pasatiempo y se convierte en un trabajo de oficina con joystick, es el olor a plástico recalentado de un arcade de los noventa. Esa fragancia dulzona que se te pega en la ropa y en el pelo y que sigue ahí horas después de un truco largo. La escena competitiva de los juegos de pelea es una industria vivita y coleando, con estrellas que se levantan al alba para entrenar, viajan por el mundo con un mando en la mochila y vuelven a sus casas con la piel todavía temblando por la adrenalina de un combo que salió diez veces seguidas. Ahora bien, hay algo de esa rutina que casi nunca aparece en las retransmisiones: la trastienda hogareña, el departamento chico, la vida fuera del ring virtual. Y a veces, como acaba de pasar con el estadounidense Jason Zimmerman, conocido en todos los torneos como Mew2King, esa trastienda se vuelve una pesadilla que se cuela en la pantalla hasta arruinar la carrera de un fin de semana.

El protagonista de esta historia es uno de los nombres históricos de Super Smash Bros. Melee. Zimmerman tiene 36 años, vive en Ohio, y hace rato que se había acostumbrado a pelearle a la rutina del juego con la misma parsimonia con la que el reconocido narrador Corey Oliversi describe sus neutral wins: con una calma que asusta. El 15 de octubre tomó un vuelo a Texas para sumarse al Xtreme Fighters Showdown 2026, y desde el avión escribió en X un mensaje en el que la duda entre lo digital y lo real se volvía un poco angustiante. "Estoy abordando mi vuelo a Texas ahora mismo", arrancó. Y siguió: tenía las manos hinchadas y no sabía si era por las horas extras practicando con el personaje Fox en Melee o por las picaduras que venía sufriendo a diario en su casa. Como describió con una crudeza que se siente honesta, las picaduras que estaba sufriendo lo estaban haciendo dudar hasta del origen de sus dolencias. La pregunta que se hacía en voz alta era tan simple como preocupante: no sabía si lo que le inflamaba las manos era su propio videojuego o lo que estaba viviendo dentro de su departamento.

Una plaga que se hace carne en redes

Las fotos que acompañaron esos tuits mostraban protuberancias rojas repartidas en ambas manos y en la pierna derecha. En mensajes posteriores, Zimmerman contó que dos meses atrás había tenido cerca de cien picaduras en todo el cuerpo y que llevaba meses viviendo en esa situación, al punto de haber planeado mudarse de Ohio a California para empezar de nuevo en otro lado. Las imágenes, claro está, se viralizaron de inmediato. Y la comunidad de los juegos de pelea encendió las alarmas como se enciende la cocina de una casa antigua: con un chasquido rápido.

  • Chinches en valijas y ropa: varios usuarios advirtieron que las chinches pueden trasladarse con enorme facilidad adheridas a equipaje, mochilas y prendas, lo que transformaba un vuelo con escala en un riesgo sanitario para cualquier torneo.
  • Precedentes recientes: un jugador profesional de Dota 2 compitió con un operativo policial en su centro de entrenamiento, y en septiembre un campeón de Pokémon VGC cargó contra el olor corporal de su rival, lo que derivó en una campaña comunitaria para exigir desodorante en competencias presenciales.
  • Una escoba que se extiende: la escena de deportes electrónicos se enfrenta cada vez más seguido a situaciones que mezclan salud mental, higiene y convivencia en competencias, y el caso de Mew2King vuelve a poner el tema en la mesa.

"Por la seguridad de nuestro evento, le hemos informado amablemente a Mew2King que no podrá participar ni asistir este fin de semana debido a una preocupación de salud reportada por él mismo. La salud y el bienestar de nuestros asistentes es nuestra prioridad", escribió el director ejecutivo del torneo en un comunicado oficial. Zimmerman borró sus publicaciones tras enterarse de la decisión y no volvió a hacer declaraciones públicas.

La pregunta que sobrevuela todo esto

Yo me quedo dándole vueltas a la misma cuestión que sobrevuela a la escena entera y que queremos dejar picando en este espacio: ¿cuánto peso debería tener una situación de salud personal a la hora de vetar a un jugador de un torneo? Porque si el argumento es la tranquilidad del público, hay que decirlo con todas las letras: Zimmerman fue el primero en alzar la mano y mostrar el problema, con la honestidad cruda de quien confunde el dolor real con el dolor del juego. Y si el argumento es la imagen del evento, también: estamos hablando de excluir a uno de los nombres más pesados de la historia de Melee por una plaga hogareña que ni siquiera ocurrió en el venue. Como en toda historia que mezcla cuartos de hotel, valijas y eventos masivos, no hay una respuesta blanca o negra: hay una discusión larga que la comunidad entera va a tener que dar, con paciencia y con olor a lavandina de por medio.

RM
Renata MolinariCultura y espectáculos

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