Oro, sastrería grande y un aire de fiesta: lo que dejó París para el verano 2027
Más de 70 maisons desfilaron en la Semana de la Moda parisina y dejaron pistas concretas sobre qué se va a usar en los próximos meses. Un recorrido por las siluetas, los colores y las prendas que ya conviene empezar a buscar.

Todavía me dura en la nariz el olor a laca y a café con leche que flotaba en las galerías del Palais cuando salí, ya entrada la tarde, después de varias horas mirando pasar modelos. París, en su semana de la moda, tiene ese perfume particular: una mezcla de expectativa, tela nueva y, disculpen, de tacones que golpean contra el piso de parqué. Y lo que se vio allí, en más de 70 desfiles, empieza a dibujar con bastante claridad el placard del verano 2027. Les cuento qué me llevo en la libreta, después de patearme varias jornadas de pasarelas.
El oro como declaración (y no como accesorio)
Si hay un color que se va a imponer, es el dorado. Saint Laurent lo entendió así y cerró su desfile con un número impactante: más de 80 modelos vestidas íntegramente de ese tono, desfilando bajo una araña gigante también dorada y con la Torre Eiffel como fondo. Fue la despedida de Anthony Vaccarello, que dejó la maison francesa después de diez años al frente de la dirección creativa. La postal fue tan potente que cuesta olvidarla: parecía un escena de película, de esas en las que la música sube y todo se vuelve dorado.
Sastrería grande, el nuevo clásico
Mientras tanto, la sastrería no afloja: al contrario, se agranda. El saco oversize aparece en casi todas las colecciones como la prenda estructurante de la temporada. Se lleva encima de crop tops, de musculosas o de blusas cortas, siempre combinado con pantalones rectos. Lo confirmó Nicole Kidman en la primera fila de Chanel, con un modelo de la maison que ya conduce Mathew Blazy, donde se apostó por líneas limpias y siluetas que revalorizan el clásico.
Brillo, transparencias y un guiño a Hollywood
Dior, ahora con Jonathan Anderson al frente de todas las líneas, presentó prendas metalizadas con siluetas fluidas: el brillo no como detalle, sino como base de la propuesta. Anya Taylor-Joy, embajadora de la marca, estuvo en la primera fila luciendo una capa de encaje negro, en una de esas imágenes que condensan toda una temporada. Valentino, por su parte, eligió una librería junto a la Universidad de la Sorbona para montar su colección Antibiblioteca: Alessandro Michele, exdirector creativo de Gucci, apostó por moños gigantes, bordados y plumas como símbolos del glamour de la maison italiana.
Lunares, flores y la tendencia naked
En materia de estampados, los lunares y las flores vuelven con fuerza, sobre todo en los llamados top joya: prendas pequeñas, casi corpiños, pensadas para llevarse sobre la piel y combinarse con pantalones rectos o faldas balloon. La tendencia naked, esa de las transparencias y las telas que sugieren más de lo que cubren, se consolida como clásico del verano. Viene pisando fuerte desde hace algunas temporadas y esta vez se queda.
- Saco oversize de lino o gabardina liviana, la pieza estructurante.
- Top brillante o dorado, ideal para looks de noche o para sumar un guiño metalizado de día.
- Alguna prenda con estampado floral o de lunares, preferentemente en formato top joya.
- Falda corta estilo balloon o pantalón recto para combinar con todo lo anterior.
- Al menos una prenda con transparencia, en línea con la tendencia naked.
El dato práctico, para quienes están por renovar el placard, es bastante concreto: con esas cinco piezas se arman looks alineados con lo que se viene desde París. No hace falta gastar una fortuna: la silueta manda más que el precio. El dorado puede ser un top, no un vestido entero; el saco oversize puede ser de lino intermedio; la transparencia, una blusa con buen corte. Lo caro no es obligatorio, como me suelen repetir cada vez que vuelvo de una semana de la moda con la libreta llena de anotaciones y el bolsillo, un poco más liviano.
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