Pasaje Río Piedras: el polo artesanal de Núñez donde todo se hace a la vista y los fines de semana hay fila
Cinco rubros en un mismo local, cocina abierta y un cocinero que se certificó como sommelier de carne antes de abrir: así funciona el proyecto de Martín Posternak en un pasaje a dos cuadras de Libertador.

Estoy parada en una callecita escondida de Núñez, a dos cuadras nomás de la Avenida del Libertador, y lo que encuentro es un lugar que no me entra por los ojos sino por la nariz: huele a pan recién hecho, a masa de sorrentinos y a algo ahumado que no termino de identificar. El Pasaje Río Piedras es angosto, residencial, casi anónimo, y sin embargo desde septiembre del año pasado se llena de gente los sábados y domingos. La fila, me cuentan quienes están esperando, llega hasta la vereda. Vienen por la pasta fresca, sí, pero también por los chacinados, el pan, la pastelería y unas viandas calientes que están pidiendo a gritos.
Un centro de producción con venta al público
Lo que funciona ahí no es un restaurante clásico ni una dietética: es un local de 200 metros cuadrados con estética industrial y cocina abierta, donde cinco especialidades conviven bajo un mismo techo. Martín Posternak, el cocinero que está detrás de todo esto, lo define sin vueltas como un centro de producción con venta minorista, y la verdad es que la definición le queda pintada. En la planta baja, detrás de mesadas de acero y vidrios, un equipo de cocineros trabaja a la vista y uno puede ver cómo se estiran las masas, cómo se lamina la masa de las medialunas o cómo se sellan los chacinados.
La historia de Posternak tiene patas largas. Se formó en Buenos Aires, pero antes de aterrizar en Núñez pasó años en cruceros que lo llevaron por medio mundo, cocinó en cocinas de Toronto y Montreal, y de regreso al país administró durante una década un café porteño. Cuando finalmente vendió ese local, ya tenía en la cabeza el proyecto nuevo. Encontró esta propiedad del Pasaje Río Piedras, la demolió y arrancó una obra larga, pensada desde cero. En paralelo, se tomó el trabajo de estudiar en serio: se especializó en charcutería y elaboración de pastas, y completó la carrera de sommelier de carne. Emiliano Belardinelli, cocinero y charcutero, es el responsable de ese sector y se sumó al equipo para darle vuelo.
Cinco rubros, una sola dirección
- Pastificio: sorrentinos, agnolotis, florentinos y otras variedades para llevar por caja, desde 15.000 pesos.
- Panadería: medialunas laminadas a la vista y cinco variedades de pan.
- Salumería: charcutería artesanal de producción propia, con salame chacarero, nduja, bresaola, guanciale y porchetta, entre otros, en porciones desde 100 gramos.
- Pastelería: postres desde 10.000 pesos.
- Despacho de comidas calientes: sándwiches al mediodía y viandas listas para llevar.
Los sándwiches son los reyes del mediodía: se sirven de 11.30 a 15.30, siempre sobre pan artesanal y con chacinados que vienen de la misma casa. El de milanesa de pollo, en pebete tostado con mayonesa, lechuga capuchina, white cheddar y pickle de pepino casero, sale 19.000 pesos. El de pastrón, en pan de molde con pickles y una mezcla de mostazas, se va a 25.000. Hay opciones desde 14.500. Entre las comidas listas que se pueden llevar en bandeja aparecen pastas con salsa, empanadas a 4.500, pastel de papas a 15.000, vitel toné a 19.000 y una tarta de jamón y queso con cubierta de azúcar caramelizada a 11.500. Todo se elabora en el lugar, sin producción fantasma.
Dónde comer cerca
Si te acercás al Pasaje Río Piedras un sábado al mediodía, mi recomendación es comprar la pasta fresca y algún sándwich para comer en la propia plaza cercana, porque dentro del local el espacio para sentarse es limitado. Y para el postre, ojo: llevate una porción de la pastelería del lugar, están a precio razonable y son de los mejores que probé en lo que va del año.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Dranikis, la tortita de papa bielorrusa que ya tiene su propio templo en Las Cañitas

Torta 1234 de chocolate: la receta que se mide con un pote de yogur

Asadoras de chivo en Vaca Muerta: celebrando la tradición en un nuevo encuentro. Inscripciones abiertas
