Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Paraná

Voces del Paraná

Portada — Turismo —

Pollo al limón con doble rebozado: cómo lograr la cubierta crocante que se ve en los restaurantes

La receta que copió la cocina china en España y que se puede resolver en casa sin complicarse. La clave está en mezclar harina de trigo con almidón de maíz, usar agua fría y cortar el pollo recién frito. La salsa agridulce se arma aparte, con limón, agua y un toque de azúcar.

CG
Carla GodoyTurismo · · 3 min de lectura
Pollo al limón con doble rebozado: cómo lograr la cubierta crocante que se ve en los restaurantes

Tengo que confesar algo: durante años miré el pollo al limón por la ventanilla de los restaurantes de barrio y pensé que era una de esas preparaciones imposibles de reproducir en casa. Hasta que me topé con una receta que explica el truco de las dos harinas y la fritura, y ahí cambió todo. La preparación viene de la cocina china, se hizo popular en los locales de España y, con un poco de paciencia, se puede resolver en cualquier cocina argentina sin gastar de más.

La carne: contramuslo entero y un golpecito antes del rebozado

La pieza que mejor funciona es el contramuslo, que tiene más grasa que la pechuga y, por lo tanto, queda más jugoso después de la fritura. Antes de rebozar hay que salpimentarlo y darle pequeños golpes por toda la superficie con el canto del cuchillo. Ese paso, que parece menor, ayuda a ablandar las fibras y a que la carne se cocine de manera pareja. Después se deja reposar unos minutos mientras se arman los demás componentes.

El rebozado: dos harinas y agua fría

  • Por cada 60 gramos de mezcla, usar partes iguales de harina de trigo y almidón de maíz.
  • Sumar un gramo de polvo de hornear, que genera burbujas durante la fritura.
  • Agregar 90 mililitros de agua fría de a poco, hasta conseguir una consistencia intermedia que cubra toda la pieza.
  • El agua fría es clave: el contraste con el aceite caliente ayuda a formar la cubierta crocante.

La combinación de las dos harinas es lo que marca la diferencia frente al rebozado clásico. La harina de trigo aporta estructura, mientras que el almidón de maíz (el mismo que se usa para bizcochuelos, está en cualquier dietética o supermercado a pocos pesos) es el responsable de esa textura crujiente que se mantiene crujiente incluso cuando se le suma la salsa.

La salsa: limón, azúcar y un espesante exprés

La salsa se arma aparte en un recipiente chico a fuego medio. Se mezclan el jugo de medio limón, 20 gramos de azúcar y 30 mililitros de agua, y se revuelve hasta que el azúcar se disuelva por completo. En otro vaso se disuelven 2,5 gramos de almidón de maíz con un par de cucharadas de agua fría, y esa preparación se incorpora de a poco a la mezcla anterior sin dejar de revolver. Un par de minutos de cocción son suficientes para que la salsa espese y tome un brillo brillante. Es agridulce sin ser empalagosa, y su acidez funciona como contrapunto a la grasa del pollo frito.

Fritura, reposo y el corte a último momento

Con el contramuslo bien cubierto por la masa, se fríe en abundante aceite caliente hasta que la superficie quede dorada. Al sacarlo, se apoya sobre papel absorbente durante un par de minutos, y recién ahí se corta en tiras o en trozos. Ese reposo permite que la pieza pierda algo del calor del aceite y que los jugos se redistribuyan, así no se escapan cuando se corta el cuchillo. Al servir, se distribuye la salsa bien caliente por encima del pollo ya cortado y se lleva a la mesa.

Dónde comer pollo al limón en Buenos Aires

Si te da fiaca arrancar la cocina y querés probar cómo lo resuelven los especialistas, en el barrio chino de Belgrano hay locales que sirven esta preparación desde hace décadas, con el rebozado firme y la salsa bien ácida. En el centro, varios restaurantes de la calle Mendoza, en el Bajo, ofrecen versiones para compartir, a precios que arrancan cerca de los 8 mil pesos el plato principal con guarnición. Otra opción es probar en los tenedores libres del Once o de Avellaneda, donde el pollo al limón suele estar entre las opciones más pedidas de la carta.

CG
Carla GodoyTurismo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo