Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Paraná

Voces del Paraná

Raphael vuelve al Gran Rex con su Biblia de seis décadas: lo que se viene en el escenario y en Netflix

El cantante español reaparece en Buenos Aires con Raphaelísimo, repasa su carrera con un tango incluido y coincide con el estreno de Aquel, la serie biográfica de ocho episodios que repasa sus más de seis décadas de vida. Dos funciones en el teatro de la calle Corrientes, una de ellas agotada.

RM
Renata MolinariCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
Raphael vuelve al Gran Rex con su Biblia de seis décadas: lo que se viene en el escenario y en Netflix

Volvió a percibirse ese perfume clásico que tienen las salas del centro porteño cuando se prenden las marquesinas después de un rato de inactividad: una mezcla tibia entre butaca tapizada, madera lustrada y el aire tibio de un foyer donde la gente se cruza con el programa de mano bajo el brazo. Eso me pasó la primera vez que entré al Gran Rex, hace ya algunos años, y por eso cada vez que un artista grande pisa esa misma tabla me pasa que algo en el pecho se acomoda, como si el teatro pidiera ser ocupado por alguien a la altura de su historia. Esta vez le toca a Raphael, que tiene anunciada su llegada al país para el sábado 17 y el lunes 19 de octubre con Raphaelísimo, un espectáculo que, según él mismo se encarga de repetir, repasa más de seis décadas de repertorio en formato despojado, con una banda, con humor y con una voz que ya es un documento histórico en sí misma.

Un show pensado como repaso y confesión

Yo sigo el recorrido de Raphael desde hace rato, porque creo que es uno de los pocos artistas que puede plantarse solo con un micrófono y armar un show sin tener que recurrir a coreografías, pantallas gigantes ni fuegos artificiales. El repertorio de esta gira incluye títulos inevitables como Yo soy aquel, Mi gran noche y Escándalo, que son de esos temas que en mi generación y en la anterior se cantan en cualquier mesa familiar después de dos copas de vino, y también se permite homenajear a figuras que uno asocia más con la chanson francesa, como Edith Piaf y Charles Aznavour, y hasta se da el lujo de meter un tango, concretamente Malena, en una lista pensada para un público que es más amplio de lo que muchos creen. Lo dijo él con una frase corta, casi al pasar, en una de las entrevistas que dio a los medios antes de cruzar el Atlántico: Mi repertorio es muy variado, no solamente habla de amor. Y esa sola línea, creo yo, explica bastante bien por qué esta gira funciona en distintos países sin perder la identidad española.

“Canto un tango en este concierto, por ejemplo.”Raphael

Las dos fechas en Buenos Aires tienen un condimento extra: el Gran Rex no es una sala más en la historia personal de Raphael. El cantante suele contar que en el hotel que está pegado al teatro conoció a quien después sería el papa Francisco, entonces arzobispo de Buenos Aires, en un encuentro de esos que parecen casuales pero que después la vida se encarga de transformar en anécdota. Según sus propias palabras, que cada vez que las escucho me parecen una postal de otro siglo, Allí conocí al papa anterior, al papa argentino, y cuando Francisco fue elegido pontífice pidió una audiencia y volvió a encontrárselo en Roma, donde describió al sumo pontífice como un hombre súper encantador, muy tanguero, al tanto de que él cantaba tangos y receptor incluso de una colección de discos que el propio Raphael le envío como obsequio. Un encanto de persona, remató. A mí, personalmente, esa pequeña película que Raphael cuenta cada vez que puede me deja pensando en cómo funcionan las ciudades, cómo se cruzan los famosos y la gente común sin saber del todo qué dejarán sembrado en el camino.

También una serie: el retrato en ocho capítulos

Como si la música no alcanzara, la llegada a Buenos Aires coincide con el estreno de Aquel, la miniserie biográfica de ocho episodios que Netflix puso en su catálogo y que, según me cuentan quienes ya la vieron, reconstruye cinco décadas de la vida del artista desde la España de la posguerra hasta su consagración internacional, pasando por escenarios tan disímiles como Madrid, Las Vegas, Moscú, París y Acapulco. La producción se animó a abordar temas sensibles que muchas biografías edulcoradas evitan, como la salud del cantante y sus pasiones más íntimas, y eligió a dos actores para cubrir las distintas etapas: Javier Morgade lo interpreta en la juventud y Carlos Santos en la adultez, con un elenco que se completa con Francesco Carril, Natalia Varela, Pepa Aniorte y Manolo Caro. El propio Raphael no escondió su conformidad con el resultado, al punto de asegurar que la serie ha salido muy bien y que está muy contento como ha quedado, y agregó un detalle que a mí me pareció el más importante de todos, porque habla de la honestidad del proyecto: Hay aspectos claves de mi vida, desde mi carrera, mi salud... Es un muy buen trabajo. Es raro que un artista apruebe así, sin dobleces, un retrato pensado para que lo vea todo el mundo.

Quedan entonces dos frentes abiertos para quien quiera seguirlo de cerca: el del escenario, con Raphaelísimo en el Gran Rex, y el de la pantalla, con Aquel en Netflix. Yo, si me dejan elegir, voy a hacer las dos cosas, porque creo que un artista de ochenta y tres años con esta vitalidad bien merece que uno se siente en la butaca, preste atención y después se vaya a casa con la música todavía sonando adentro. Si el lector va a estar en alguna de esas funciones, le sugiero que llegue un rato antes y se tome un café en el bar de la esquina, porque cuando Raphael sale al escenario, el tiempo del foyer y el del escenario se reconcilian de una manera muy difícil de explicar con palabras.

RM
Renata MolinariCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo