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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Voces del Paraná

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Se acumulan más de 354 mil empleos formales perdidos desde fines de 2023 y la foto de julio no alcanza para revertir el cuadro

El empleo asalariado registrado cayó 0,1% en junio y encadenó otro mes en rojo. La industria y el comercio suman caídas prolongadas y el monotributo aparece como el único refugio dentro del universo registrado.

AE
Ana EspíndolaRío, islas y pesca · · 3 min de lectura
Se acumulan más de 354 mil empleos formales perdidos desde fines de 2023 y la foto de julio no alcanza para revertir el cuadro

Arrancamos como siempre con el dato que marca el pulso de la economía: la altura del río en el puerto de Goya viene bajando de a poco, y el mercado laboral formal parece correr por un cauce parecido, con un nivel que mes a mes encuentra para sostenerse. Los números que difundió la Secretaría de Trabajo, elaborados a partir del Sistema Integrado Previsional Argentino, muestran que en junio el empleo asalariado registrado volvió a caer: 12.260 trabajadores menos respecto de mayo, una baja mensual del 0,1%, que en la comparación interanual se traduce en una contracción del 1,5%.

Qué pasó en junio y desde noviembre de 2023

El recorte del mes golpeó a los tres grandes componentes del empleo formal. El sector privado perdió 6.261 puestos, equivalentes a una caída del 0,10%; el sector público se retrajo en 5.127 trabajadores, un 0,15%; y el personal de casas particulares sumó 872 bajas, con una disminución del 0,20%. En la otra vereda, el monotributo fue el único segmento que creció: incorporó 4.360 inscriptos en junio, un 0,20% más, confirmando una tendencia que se viene repitiendo.

La fotografía de conjunto, mirando hacia atrás, resulta todavía más elocuente. Desde noviembre de 2023, el saldo acumulado es de 354.128 puestos formales menos. El desglose es el siguiente: el sector privado acumula una merma de 246.312 trabajadores, un 3,9%; el empleo público registra 87.629 bajas, un 2,5%; y el personal doméstico perdió 20.187 posiciones, un 4,3%. Frente a ese derrumbe, el monotributo se expandió 8,3%, con 169.026 personas adicionales en ese período, lo que muestra que muchos trabajadores optan por una forma de registración más precaria ante la falta de ofertas como asalariados.

La comparación interanual y el detalle por sectores

Si la mirada se coloca contra junio de 2025, el cuadro no mejora: el empleo asalariado privado se contrajo 1,9%, con 121.000 personas menos; el empleo público retrocedió 0,9%, unos 30.500 trabajadores menos; y el personal doméstico creció apenas 0,8%, con 3.500 adicionales, un dato aislado que no alcanza para compensar la tendencia general.

Por ramas de actividad, los números dibujan un mapa donde las malas noticias predominan. La industria manufacturera acumula 20 meses consecutivos en negativo y el comercio, 13. En junio, los mayores descensos mensuales se registraron en servicios comunitarios, sociales y personales, con una caída del 0,5%; en intermediación financiera, con 0,4%; y en hoteles y restaurantes, con 0,3%. En el extremo opuesto, pesca, minería y actividades inmobiliarias mostraron leves avances, una noticia marginal en el agregado general.

“El sector privado encadena 13 meses consecutivos de retracción y los niveles actuales equivalen a los de fines de 2014. Eso nos dice que no estamos ante un temblor pasajero, sino ante un proceso de destrucción del empleo registrado que ya lleva más de un año.”Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma

Lo que se vio en julio y lo que viene

Para los primeros datos de julio, la Secretaría de Trabajo habla de una cierta estabilización en los principales aglomerados urbanos. Sin embargo, esa pausa no se explica por una mejora genuina del mercado, sino por una reducción de las nuevas contrataciones por parte de las empresas. En otras palabras, no se despide menos: se contrata menos, y eso congela las cifras sin cambiar la tendencia de fondo.

La pregunta que me llevo a casa, y que traslado a quienes leen esta columna, es bien concreta: ¿notás en tu entorno laboral o en tu sector algún cambio en la cantidad de puestos de trabajo disponibles? Mientras tanto, las próximas mediciones volverán a poner la lupa sobre la próxima crecida del río Paraná en el puerto de Goya, que ya se anticipa como otro termómetro de cómo se mueve la economía real de la región. Si el agua sube y el empleo formal sigue en baja, el desafío para los próximos meses será enorme.

AE
Ana EspíndolaRío, islas y pesca

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