Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Paraná

Voces del Paraná

Portada — Turismo —

Un cielo para cada paisaje: la ruta nocturna de Santile, paso a paso

Del Valle de la Luna a Cafayate, el astrofotógrafo Gonzalo Santile recorre con su cámara los cielos más oscuros del país y deja recomendaciones concretas para animarse a una salida bajo las estrellas.

CG
Carla GodoyTurismo · · 3 min de lectura
Un cielo para cada paisaje: la ruta nocturna de Santile, paso a paso

Les cuento de primera mano lo que aprendí siguiendo los pasos de Gonzalo Santile, un astrofotógrafo que lleva más de una década cazando cielos estrellados en la Argentina. Su trabajo es, a la vez, una invitación a mirar el país de noche y una guía práctica para quienes quieran animarse a esa aventura. Porque salir a fotografiar estrellas —o, aunque más no sea, a contemplarlas— pide una preparación bien distinta a la de cualquier excursión diurna.

Dónde va, qué encuentra

El recorrido de Santile es un mapa federal del cielo argentino. Empieza en el Valle de la Luna sanjuanino y sigue por Cafayate, en Salta, pero también pasa por el Parque Nacional Talampaya y otros puntos riojanos, el Cordón del Plata mendocino, las Altas Cumbres de Córdoba, las Salinas Grandes jujeñas y mucho más. En cada parada, sus imágenes —que requieren exposiciones de varios minutos, a veces tomadas a lo largo de varias noches— muestran relieves, montañas y superficies salinas combinados con sectores del firmamento que al ojo desnudo se nos escapan.

Claves que dejó él mismo

Antes de cualquier salida, Santile hace un trabajo de campo con luz natural: releva los senderos, ve por dónde puede moverse y elige el lugar donde plantará la cámara. Esa recorrida previa es la que después, de noche, marca la diferencia entre una sesión productiva y un viaje al pedo.

  • Permisos al día: en parques nacionales o provinciales hay que tramitarlos con anticipación; el ingreso nocturno no se hace solo, siempre con guía o guardaparques.
  • Clima bajo control: consultar el pronóstico antes de viajar es indispensable, aunque no alcanza; el viento y las nubes pueden arruinar la toma después de cientos de kilómetros.
  • Orientación y batería: cargar el teléfono al máximo y, si se puede, llevar un mapa físico o GPS; Santile cuenta que una vez se quedó sin batería y su familia tuvo que salir a buscarlo.
  • Ojo con los espejismos blancos: en las Salinas Grandes jujeñas, la falta de referencias de noche los desorientó al regresar; recién encontraron una salida cerca del punto por donde habían entrado.
  • Expectativas realistas: lo que se ve en las fotos no es lo mismo que se ve a simple vista; los colores y los detalles nacen de exposiciones largas y de un ojo entrenado.
“En parques nacionales o provinciales hay que solicitar los permisos correspondientes y no se puede ingresar solo de noche; siempre voy acompañado por un guía o guardaparques.”Gonzalo Santile, astrofotógrafo

Me sumo a la mirada de Santile cuando dice que las extensiones con poca contaminación lumínica son una oportunidad enorme para desarrollar el astroturismo en la Argentina. Hay paisaje, hay cielo y hay cada vez más gente con ganas de levantar la mirada. Ahora, a organizarse y a armarse el itinerario.

Dato útil para planificar: moverse por el Valle de la Luna sanjuanino implica, según la temporada, varias horas de viaje desde la capital provincial y entradas con valores que conviene chequear en la web oficial del Parque Provincial Ischigualasto. Y ya que estamos en esa zona o en Cafayate, nada mejor que cerrar la jornada —o empezar el día siguiente— con una buena mesa: en San Juan, los restaurantes alrededor de la plaza de Caucete ofrecen sus tradicionales empanadas y el clásico chivito a las llamas; en Cafayate, en cambio, hay que buscar alguna bodega con restaurante para probar un buen cabernet del Valle Calchaquí bien regado con empanadas de quinoa y llama. Recomendado al 100%.

CG
Carla GodoyTurismo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo