Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Paraná

Voces del Paraná

Una amistad a prueba de mundos: «La isla olvidada» rescata la aventura y los recuerdos de dos pibas filipinas

La nueva película animada de DreamWorks dirigida por Joel Crawford y Januel Mercado cruza fantasía, acción y comedia para contar la historia de Raissa y Jo, dos adolescentes que se enfrentan a una separación y a una villana en distintos mundos.

RM
Renata MolinariCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Una amistad a prueba de mundos: «La isla olvidada» rescata la aventura y los recuerdos de dos pibas filipinas

Hay algo en el perfume a jazmín y tierra húmeda que se mete en la memoria y no se va más. Eso, exactamente eso, es lo que parece entender la nueva película animada de DreamWorks, «La isla olvidada», cuando pone a dos pibas filipinas en el centro de una aventura que cruza mundos, villanas y pochoclo, pero sobre todo habla de lo que se pierde y de lo que queda cuando una amistad se cruza con la separación. Yo lo sentí como un golpecito en el pecho: esa cosa de tener que irse del pueblo, del barrio, de la persona con la que creciste, y de que los recuerdos se transformen en el único mapa posible para volver.

La dirección corre por cuenta de Joel Crawford y Januel Mercado, y se nota el intento de plantar la historia en un lugar concreto: Filipinas no es decorado de fondo sino paisaje emocional. Las protagonistas son Raissa y Jo, dos adolescentes obligadas a separarse, y la película elige arrancar justamente ahí, en esa herida chica que después se vuelve enorme. Lo que siguen son situaciones disparatadas, cambios de escenario a velocidad vértigo, gags de humor físico, movimientos de cámara que parecen propios de una película de acción y hasta guiños a series ochentosas que cualquier adulto de entre cuarenta y sesenta reconoce con una sonrisa cómplice.

Lo que más me interesa, y lo digo con honestidad, es que la historia no les tiene miedo a los temas pesados. La comedia convive con la separación, con el trauma, con la sensación de que el vínculo se rompe y hay que aprender a sostenerlo igual. Las protagonistas muestran imperfecciones: no son heroínas redonditas, se enojan, se equivocan, se hacen las locas. Y en el tramo final, cuando la aventura ya descargó todas sus piruetas visuales, lo que termina quedando en la cabeza es la relación entre Raissa y Jo, que concentra lo mejor del desarrollo sentimental de la película.

Cinco películas animadas para mirar (o volver a mirar) pensando en la amistad

  • «Mi villano favorito» (Pierre Coffin y Chris Renaud, 2010): Gru empieza como un tipo serio y termina aprendiendo a querer gracias a tres chicas que le desordenan la vida. La amistad como puerta de entrada a la paternidad.
  • «El camino hacia El Dorado» (Eric «Bibo» Bergeron y Don Paul, 2000): dos marginales españoles que se hacen los vivos en el Nuevo Mundo. Es de los mejores exponentes de la amistad como sociedad de supervivientes.
  • «Lilo & Stich» (Dean DeBlois y Chris Sanders, 2002): una nena y un experimento alienígena que se eligen mutuamente. La película que mejor entendió que «ohana» significa familia y nadie se queda solo.
  • «Cómo entrenar a tu dragón» (Dean DeBlois y Chris Sanders, 2010): Chico y dragón, dragón y chico. La prueba de que la amistad también puede transformar a quien uno creía su enemigo.
  • «Las aventuras de Peabody y Sherman» (Rob Minkoff, 2014): un perro superdotado y su chico adoptado, viajando en el tiempo. Un recordatorio de que la amistad no se elija por conveniencia sino por insistencia.

Volviendo a «La isla olvidada», el mayor acierto de Crawford y Mercado es haber entendido que la fantasía, en el cine para pibes, no funciona si no tiene debajo una razón emocional adulta. Acá la hay, y es de las simples y de las potentes: lo que se construye con alguien no se borra cuando cambia la distancia, solo se transforma. Eso es lo que Raissa y Jo van a descubrir mientras esquivan a la villana que las persigue y arman, de paso, una pequeña familia con los personajes que se les suman en el camino. Y a mí, que vine a ver una película de animación y me fui pensando en mis propias separaciones, me parece de las mejores cosas que podían pasarme en una sala.

Si te copa la aventura, la comedia física y las historias de amistad que no te traten como si fueras chico, «La isla olvidada» es una cita pendiente. Y si después te quedan ganas de más, la lista de arriba es una buena manera de seguir pensando por qué la animación, cuando se anima, sigue siendo el género donde mejor se cuenta eso que nos pasa de grandes sin que nadie lo diga en voz alta.

RM
Renata MolinariCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo