A los 13, un pibe de Villa General Belgrano se ganó un viaje al Mundial de Rotax y lo celebra como debe
Benjamín Rein, que corre con Tony Kart y lo telemetría Cucú, sacó dos poles y una victoria en la E10 y se metió en la cita de Portimão. Sueña con la Fórmula 1 y tiene a Franco Colapinto de espejo.

A veces la edad es un dato menor. A veces, directamente, sobra. Benjamín Rein tiene 13 años y ya tiene la valija lista para viajar a Portimão y representar al país en el Rotax. Sí, un nene de Villa General Belgrano que hace girar el kart como si le debiera plata al chasis y que este año, encima, se dio el lujo de sacar dos poles y una victoria en la E10. Lo que cualquier abuelo del pueblo te diría: este pibe tiene más huevo que muchos pilotos con doble apellido.
El camino hasta la plaza
El pase no cayó del cielo ni salió en una promo. Rein corrió este año en Rotax, Grand National Rotax, el Campeonato Provincial Cordobés y la E10 Rotax, entre otras. Ese tour por varias categorías le sirvió para foguearse y, según sus propias palabras, juntar experiencia hasta llegar al campeonato argentino y, después, al boleto mundialista. Una ruta ordenada, de las que uno quiere ver en un piloto de su edad.
Quién está detrás del volante
El pibe corre hoy en SMS Racing Kart, se sube a un Tony Kart y trabaja la preparación con su telemetrista, conocido como Cucú. Rein no se olvida de nadie: en cada entrevista repite que el equipo y la familia son los que bancan el esfuerzo. Y tiene razón. Sin mecánicos de fierro y sin padres que resignen vacaciones, no hay Portimão que valga.
- 13 años, oriundo de Villa General Belgrano, Córdoba.
- Dos poles y una victoria en la divisional E10 durante la clasificación.
- Forma parte de SMS Racing Kart y compite con chasis Tony Kart.
- Su telemetrista, Cucú, lo acompaña en la preparación.
- Tiene a Franco Colapinto como referente y apunta, paso a paso, a la Fórmula 1.
Cuando le confirmaron que estaba adentro, Rein dijo sentir una alegría enorme por la chance de representar al país. Lo contó sin vender humo, con ese tono de pibe que todavía se sorprende de que le pasen cosas lindas. Y eso, a esta altura, mimo al deporte: alguien que se emociona por llegar, no por figurar.
Para quien no lo conoce, vale una aclaración: este chico se subió a un kart por gusto, por eso elemental de querer manejar y sentir las carreras de cerca. Pasó por las formativas, después saltó a categorías más bravas y este año, entre resultados buenos y tragos amargos, aprendió a no achicarse. Eso dice él, y uno le cree, porque los números lo respaldan.
“Siento una gran emoción por la posibilidad de correr en representación del país.”Benjamín Rein
La que viene
La que viene es Portimão, del 7 al 14 de noviembre, con la Argentina pintada en el kart y un piloto de 13 años que ya avisó que va a dejar todo. Después, si los sueños se cumplen, la Fórmula 1. Mientras tanto, un pueblo de Córdoba se va a prender a la pantalla para ver a su pibe corriendo contra el mundo. Y no es una exageración: es, simplemente, lo que pasa cuando un chico se manda una así.
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