El Globo le bajó el sueno al Monumental: Huracán se dio el gusto y cortó la racha de River
Con goles de Cortés y Blondel, el equipo de Diego Martínez ganó 2-1 en Núñez y dejó al de Ponzio sin su cuarta victoria al hilo. Almada y Andrada, lesionados; Galván descontó para el local.

Bueno, alguien tenía que ponerle el freno a este River que venía sacándose rivales del camino como quien pela mandarinas. Y el encargado fue Huracán, que se plantó en el Monumental, le ganó 2-1 y se volvió a Parque Patricios con tres puntos que valen oro. La racha de tres victorias seguidas del Millo quedó en la puerta del estadio, junto con la ingenuidad de pensar que esta vez iba a ser fácil.
Cómo se cocinó el triunfo del Globo
El planteo del Negro Martínez fue de manual: cinco en el medio para tapar los caminos del local y Jordy Caicedo como único punta, listo para correr la contra. La pelota la tuvo River, claro, como casi siempre que juega de local. Pero tenerla y lastimar son dos cosas distintas, y al Millo le faltó el último pase, el tiro que duela, el centro que pique. Huracán, en cambio, administró la ansiedad visitante con oficio y con un Galíndez gigante cuando lo fueron a buscar.
El primer gol llegó por donde menos se espera en una noche de Núñez: un tiro libre desde la izquierda que Cortés metió al área, picó junto al segundo palo y se metió sin que nadie la peinara. Driussi probó, Ángel Correa probó desde la pelota parada, y Galíndez dijo que no. Mientras tanto, en el banco local empezaban a encenderse las luces de alerta: primero se rompió Almada, entró Beltrán; después se rompió Andrada, entró Arambarri. Y este pibe Andrada, ojo, había sido convocado al seleccionado mayor ese mismo día. Partidito tranquilo el que le esperaba.
- Cortés abrió el marcador con un tiro libre desde la izquierda que se metió junto al segundo palo.
- Galíndez tapó lo que le tiró River antes del descanso, incluidas una de Driussi y una pelota parada de Correa.
- En el segundo tiempo, le anularon un gol a Driussi por offside tras un centro de Montiel.
- Tomás Galván empató de volea, sin controlar, tras un pase al corazón del área.
- Blondel selló el 2-1 con un disparo bajo y cruzado desde la entrada del área, tras una habilitación de Cortés que Vera no pudo cortar.
Lo que le queda al Millo y lo que se trae el Globo
Para River no es una derrota cualquiera: sigue sin ganarle a Huracán de local desde 2016, una sequía que ya empieza a pedir explicaciones. El equipo de Ponzio perdió el invicto de tres fechas y, peor aún, se quedó con dos lesionados que le van a complicar el calendario. Eso sí, tuvo el empate de Galván y un par de situaciones como para no irse con las manos vacías. Pero el fútbol es así: el que perdona, paga.
Huracán, en cambio, sigue de fiesta. Segundo triunfo consecutivo después de aquel 2-1 contra Racing que le sacó la mala de encima, y vuelta a pelear arriba en el Clausura. Lo de Cortés y Blondel fue un lujo, lo de Galíndez una garantía y lo del bloque defensivo, una declaración de intenciones. La que viene: el Globo recibe a Banfield y quiere seguir volando. Y River tendrá que levantarse rápido porque tiene que visitar a Estudiantes en La Plata, donde las vacaciones se acaban en serio.
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