Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Paraná

Voces del Paraná

Portada — Deportes —

El pacto que no se cumplió: Ronaldo se fue de la selección sin tocar la pelota y Messi se despidió con todo

Portugal le ganó 2-1 a Noruega en el do Dragão, pero la novela de la noche la escribió el delantero, que pasó los 90 minutos en el banco, calentó media hora y terminó yéndose de la concentración. Del otro lado, en el Monumental, la Pulga cerró su etapa con Benín con un penal y dos pases gol.

PC
Pablo CettourDeportes · · 3 min de lectura
El pacto que no se cumplió: Ronaldo se fue de la selección sin tocar la pelota y Messi se despidió con todo

A veces el resultado deportivo termina siendo lo de menos. Portugal le ganó 2-1 a Noruega por la Nations League en un estadio do Dragão que, se supone, iba a ser una fiesta para su máximo ídolo. Y lo fue. Pero no como él esperaba. El Bicho estuvo sentado los noventa minutos, hizo entrada en calor durante media hora, nunca vio la luz verde del banco y, después del partido, agarró sus cosas y se fue de la concentración. Sin vueltas.

La versión del propio Ronaldo

El delantero sacó un comunicado para explicar lo que, según él, fue un acuerdo roto. Ahí sostuvo que había quedado con el técnico Jorge Jesus en jugar treinta minutos frente a los noruegos y que, como nunca entró, se tomó el palo. Para sumar misterio, agregó que tanto la Federación Portuguesa como el entrenador le pidieron que se quedara a disposición del seleccionado. Aclaremos: pedirle y exigirle no son lo mismo.

El mensaje terminó con un pedido singular a los hinchas lusos, casi un juramento de fidelidad: Créanme, esta es la pura verdad. Uno, que ya peina canas, prefiere creerle al de siempre, pero también espera que algún día aparezca un video con la charla completa entre el jugador y el DT. En el fútbol moderno, los acuerdos sin testigos se vuelven opiniones.

Mientras tanto, en el Monumental

Horas antes, la Pulga se despidió de la selección argentina en un Monumental que se llenó para despedirlo. El capitán metió un gol de penal y repartió dos asistencias frente a Benín. La previa fue tan emotiva como el partido: sus tres hijos lo acompañaron en el campo y la madre y la esposa miraron desde la tribuna. Familia completa, como tiene que ser.

  • Un penal ejecutado con la calma de siempre.
  • Dos pases gol, el sello de la casa.
  • Hijos en el campo, madre y esposa en la tribuna.
  • La ovación de un Monumental que no quería que se fuera.

A esta altura ya no hace falta discutir quién ganó más con su camiseta. El Bicho tiene la Eurocopa 2016 con Portugal. La Pulca, en cambio, arrancó con la frustración de la final de la Copa América de ese mismo año y un retiro fugaz que duró poco. Volvió, ganó la Copa América 2021, cortó una sequía de 28 años y siguió con el Mundial de Qatar y otra Copa América en 2024. Currículums distintos, rendimientos distintos y, sobre todo, finales distintas.

Ahora bien, la pregunta del material queda flotando en el aire: ¿qué lugar debería tener un pacto entre técnico y jugador a la hora de definir los minutos en cancha? En mi opinión, el mismo que tiene un contrato firmado: los dos saben lo que firmamos y los dos sabemos lo que pasa si una de las partes no cumple. El futbolista tiene derecho a sentirse desairado. El entrenador tiene derecho a leer el partido y cambiar de idea. Cuando las dos cosas chocan, gana el más fuerte. Y esta vez ganó Jesús, que es el que firma las planillas.

La que viene: Cristiano Ronaldo tendrá que resolver su futuro con la selección portuguesa antes de la próxima ventana de partidos, mientras Jorge Jesus define si lo tiene en cuenta para los compromisos de la Nations League. En Buenos Aires, en cambio, la despedida de la Pulga ya quedó como una postal y ahora todo se acomoda para mirar hacia la próxima Copa del Mundo, con la base que él mismo armó y un Monumental que, se sabe, lo va a extrañar en silencio.

PC
Pablo CettourDeportes

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo