Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Paraná

Voces del Paraná

La Canasta Básica Total escaló 19,8% en el semestre y la pobreza saltó a 32,3% de la población

El encarecimiento de alimentos, alquileres y servicios superó la inflación general del 16,8% y empujó a unos 1,9 millones de personas adicionales por debajo de la línea de pobreza. Especialistas consultados prevén que el indicador se estabilice hacia fines de 2026, siempre que los salarios acompañen.

MB
Marcos BattistellaEconomía y agroindustria · · 3 min de lectura
La Canasta Básica Total escaló 19,8% en el semestre y la pobreza saltó a 32,3% de la población

Cubrir los gastos básicos demandó una proporción considerablemente mayor de los ingresos familiares durante el primer semestre de 2026, en un escenario donde la Canasta Básica Alimentaria avanzó 21,6% y la Canasta Básica Total —que además de la comida incorpora otras necesidades elementales— se incrementó 19,8%, de acuerdo con el relevamiento difundido por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina. Ambos incrementos superaron la inflación general del período, que se ubicó en 16,8%, configurando un cuadro en el cual los hogares debieron resignar parte de su capacidad de compra para sostener los consumos más elementales.

La presión sobre los presupuestos familiares no se agotó en los alimentos. El mismo organismo consignó que el rubro alimentos y bebidas registró una suba acumulada de 21,6% entre enero y junio, mientras que la Canasta Básica Alimentaria para un hogar tipo de cuatro integrantes alcanzó un valor mensual promedio superior a los 462.000 pesos. El conjunto de la Canasta Básica Total, en tanto, trepó a montos que rondaron los 920.000 pesos mensuales para el mismo tipo de familia.

Presión sobre los ingresos y caída del salario real

El deterioro del mercado laboral constituyó otro de los factores determinantes del cuadro social. De acuerdo con los datos procesados por el equipo de investigación, durante el primer semestre se observó una merma en la cantidad de puestos de trabajo registrados, en paralelo con un avance de las ocupaciones informales y de aquellas caracterizadas por condiciones de precariedad. En simultáneo, los salarios registrados perdieron nuevamente poder adquisitivo, en un proceso que se profundizó durante los primeros meses del corriente año y que alcanzó una caída estimada del 0,6% mensual en julio, según las cifras difundidas por la consultora Equilibra.

Esa dinámica se tradujo en que, comparada con igual período de 2025, la Canasta Básica Alimentaria exhibe un alza cercana al 43%, mientras que la Canasta Básica Total acumula un incremento de aproximadamente el 39%. En el desagregado por capítulos, los rubros de mayor peso dentro de la Canasta Básica Total —como carnes, lácteos, panificados y verduras— aportaron buena parte del encarecimiento, en un contexto donde los alquileres, las tarifas de servicios públicos y los gastos regulados también crecieron por encima de la media general de los precios.

Un millón novecientos mil nuevos pobres en seis meses

  • La pobreza alcanzó al 32,3% de la población urbana, equivalente a unos 15 millones de personas, tras sumar alrededor de 1,9 millones respecto del segundo semestre de 2025.
  • La indigencia se ubicó en 7,5%, con aproximadamente 3,5 millones de personas afectadas, unas 538.000 más que en la medición anterior.
  • Entre los hogares pobres, los ingresos cubrieron en promedio apenas el 64,1% de la Canasta Básica Total, según la consultora LCG.
  • El faltante promedio equivalió a unos 569.100 pesos mensuales por hogar, a precios de agosto de 2026.
  • El ingreso real registrado retrocedió 3,1% interanual en julio, según Equilibra, que utilizó una canasta actualizada con la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/18.
“Si no hay cambios importantes en la dinámica de la inflación y de la actividad, hacia fines de 2026 la pobreza podría estabilizarse en torno a los valores actuales, aunque esa proyección depende de la evolución de los salarios reales y del costo de cubrir las necesidades básicas.”Santiago Poy, investigador del Centro de Investigación y Acción Social (CIAS)

En la misma línea se pronunció Daniel Schteingart, investigador de Fundar, quien proyectó un escenario de relativa estabilidad ante un cuadro de ingresos reales estancados. Las previsiones recogidas por las dos fuentes consultadas coinciden en señalar que la evolución del indicador hacia la segunda mitad del año dependerá, en lo esencial, de la capacidad de los salarios formales para recuperar terreno frente a un conjunto de canastas que vienen creciendo por encima de la inflación general. En definitiva, la trayectoria descendente que exhibieron los indicadores de pobreza durante buena parte de 2025 habría encontrado un piso en los primeros meses de 2026, en un contexto donde la distancia entre los recursos disponibles y el costo de vida se amplió de manera sensible entre los hogares de menores ingresos.

MB
Marcos BattistellaEconomía y agroindustria

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo