Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Paraná

Voces del Paraná

La canasta de los adultos mayores cerró octubre en 2.090.646 pesos y triplica con holgura el haber mínimo jubilatorio

Un relevamiento conjunto de la Defensoría de Tercera Edad y la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontología détaille que medicamentos, salud, alimentos y vivienda concentran cerca de dos tercios del presupuesto mensual estimado para un jubilado en la Argentina

MB
Marcos BattistellaEconomía y agroindustria · · 3 min de lectura
La canasta de los adultos mayores cerró octubre en 2.090.646 pesos y triplica con holgura el haber mínimo jubilatorio

La canasta de consumo relevada para los adultos mayores alcanzó en octubre de 2026 un valor de 2.090.646 pesos, una cifra que cuadruplica la jubilación mínima con bono, fijada en 505.748 pesos para el mismo mes. El dato, difundido por la Defensoría de la Tercera Edad junto con la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontología, refleja un salto interanual del 38 por ciento frente a los 1.514.074 pesos registrados en octubre de 2025, y una suba del 14,58 por ciento respecto de la medición de marzo del corriente año.

El informe pone el foco en la composición de los gastos que enfrenta de forma habitual una persona mayor en la Argentina. Medicamentos y atención de la salud encabezan el listado con un requerimiento mensual de 518.708 pesos, un monto que, considerado de manera aislada, ya supera los 505.748 pesos que percibirá un jubilado con el haber mínimo aun después de contabilizar el refuerzo extraordinario. A ese primer capítulo se suman los 457.742 pesos destinados a alimentos y los 364.969 pesos asignados a vivienda, de modo que esos tres rubros concentran 1.341.419 pesos, alrededor de dos tercios del presupuesto total estimado para el mes.

Cómo se construye la canasta y qué incluye

El relevamiento toma como referencia las pautas de la canasta familiar que publica el INDEC y las reorienta hacia los patrones de consumo específicos de la población adulta mayor, con cobertura en la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense, Córdoba, Rosario y Mendoza. En el capítulo de salud se contemplan los medicamentos más habituales y los descuentos vigentes en farmacias de acuerdo con la obra social de cada beneficiario, mientras que en el de vivienda se consideran en forma simultánea las tres situaciones predominantes: propietarios que sostienen una vivienda propia, inquilinos que abonan un alquiler mensual y residentes en pensiones.

El contraste con los ingresos disponibles pone en evidencia la distancia entre los haberes y el costo de vida de este segmento. La jubilación mínima, aun con el bono extraordinario, alcanza para cubrir menos de una cuarta parte de la canasta completa. Las Pensiones No Contributivas por Invalidez y Vejez se ubican en 375.023 pesos, y la Pensión Universal para el Adulto Mayor llega a 418.598 pesos una vez computado el refuerzo, dos montos que también quedan por debajo del costo estimado solamente para medicamentos y atención de la salud.

Los rubros que más pesan en el presupuesto

  • Medicamentos y atención de la salud: 518.708 pesos mensuales, el capítulo de mayor peso relativo dentro de la canasta y el primero que queda fuera del alcance del haber mínimo aun con el bono incluido.
  • Alimentos: 457.742 pesos mensuales, con una composición de productos que se ajusta a las pautas de consumo difundidas por el INDEC para los hogares de adultos mayores.
  • Vivienda: 364.969 pesos mensuales, un valor promedio que contempla de manera conjunta a quienes son propietarios, inquilinos o residentes en pensiones.
  • Transporte y otros gastos corrientes: el saldo hasta completar los 2.090.646 pesos mensuales se distribuye entre transporte, servicios del hogar, esparcimiento e impuestos, entre otros capítulos contemplados por el relevamiento.

La lectura de conjunto arroja un cuadro en el que la jubilación mínima, con o sin refuerzo, cubre una porción cada vez más acotada del gasto real que enfrenta una persona mayor en la Argentina. Traducido en términos concretos, un adulto mayor que dependa exclusivamente del haber mínimo percibe un ingreso que, en el mejor de los casos, equivale a poco más de la mitad de lo que demandan solamente los medicamentos, la salud y la alimentación, y queda aún más lejos cuando se suman los demás componentes de la canasta relevada por la Defensoría de la Tercera Edad y la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontología.

MB
Marcos BattistellaEconomía y agroindustria

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo