Saltar al contenido
Domingo, 18 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Paraná

Voces del Paraná

Portada — Vida —

Menopausia, pesas y

La caída de estrógeno golpea los huesos y los músculos: lo que dice la evidencia sobre cómo moverse para no perder autonomía.

PC
Pablo CettourDeportes · · 2 min de lectura
Menopausia, pesas y

Acá va una verdad incómoda para todas, pero en especial para las que están en esa franja donde el cuerpo empieza a poner condiciones: la menopausia no te avisa, te descuenta. Y lo que descuenta, principalmente, es estrógeno, que es el guardaespaldas silencioso de los huesos. Cuando se va, los huesos se vuelven más frágiles y los músculos, más obedientes al paso del tiempo. Menos fuerza, menos equilibrio, más riesgo de fractura. Traducido: menos independencia para subir escaleras, cargar bolsas o levantarte de una silla sin pedir ayuda.

Lo que encontró la evidencia

Una revisión publicada en Osteoporosis International juntó 80 estudios con 5.581 mujeres posmenopáusicas y llegó a una conclusión bastante clara: el entrenamiento de resistencia mejora la densidad mineral ósea en la columna lumbar, el cuello femoral y la cadera. Y lo hace tanto en mujeres con osteopenia como en las que ya tienen osteoporosis, sin importar demasiado si el programa es supervisado o casero. O sea, moverse sirve. No es magia, es física.

  • Entrenar con pesas, bandas elásticas o el peso del propio cuerpo.
  • Sumar trabajo de equilibrio para reducir el riesgo de caídas.
  • Incorporar actividad aeróbica moderada como caminar o bailar.
  • Avanzar de forma gradual, sin necesidad de empezar con cargas altas.

Un estudio chico publicado en BMC Women's Health probó 20 semanas de pesas libres en mujeres de mediana edad, antes y después de la menopausia. Todas las que completaron el programa ganaron fuerza en sentadilla y press de banca. Los cambios en masa muscular fueron más parejos en las premenopáusicas, pero las posmenopáusicas también respondieron. El mensaje es simple: nunca es tarde para empezar, aunque los resultados tarden un poco más en llegar.

El punto de partida no necesita ser épico. Caminar, trabajar el equilibrio y sumar fuerza de manera progresiva ya es un avance concreto. No hace falta un gym de revista ni un coach gritando desde el espejo. Hace falta constancia, buena técnica y entender que cada repetición es una pequeña inversión en autonomía. La que viene, la mejor aliada es la constancia: la menopausia no se frena con wishes, se frena con sentadillas.

PC
Pablo CettourDeportes

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo