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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Voces del Paraná

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Racing se quedó con las manos vacías ante Independiente y ahora depende de un milagro para entrar a los playoffs

Un penal de Meza a los 20 del segundo tiempo le borró la victoria a la Academia en el Cilindro. Con el 1-1, el equipo de Romero necesita ganar todo y rezar: ni tres victorias seguidas le alcanzan para asegurar la clasificación. Y mientras tanto, la dirigencia ya piensa en el entrenador de 2027 porque el 2026 se les escapa de las manos.

PC
Pablo CettourDeportes · · 3 min de lectura
Racing se quedó con las manos vacías ante Independiente y ahora depende de un milagro para entrar a los playoffs

Dicen que el clásico es el clásico y que hay que ganarlo como sea. Racing lo ganó durante media hora, lo gozó durante otra media, y cuando se sentó a administrarlo se lo empataron con un penal que hasta el línea dudó. Así, con esa viveza que solo tiene el Rojo cuando huele sangre, Independiente se llevó del Cilindro un punto que para la Academia sabe a derrota. Y en Avellaneda hace rato que la costumbre es perder por poco, que es la forma más cruel de perder.

Un primer tiempo para el olvido ajeno y un segundo para el olvido propio

A los 29 del primer tiempo, Zaracho empujó a la red una pelota que el Bufalo Martínez bajó de cabeza en la línea, como en los manuales del centroavance clásico. El mediocampista la mandó a guardar y el Cilindro explotó. Racing tuvo más: generó, presionó, llegó. Pero no lo liquidó, y en el fútbol —más en Racing— lo que no se mata termina mordiéndote.

Ya en el complemento, el equipo bajó las revoluciones. Independiente fue, presionó, y a los 20 se ganó un penal que Maximiliano Meza cambió por gol con un disparo a la derecha de Cambases, que se tiró pero no llegó. Después, el Rojo aguantó, hizo tiempo cuando pudo y se terminó llevando un empate que para la Academia sabe a eliminación anticipada.

La calculadora, que en Racing nunca falla

Porque el fixture que le queda a la Academia no es precisamente una invitación a soñar. Tiene que visitar al Monumental para medirse con River, recibir a Barracas Central y cerrar como local ante Aldosivi. Tres finales. Pero acá viene el baldazo de agua fría: ni ganando los tres le alcanza. Depende de otros resultados, de una combinación que hoy por hoy parece escrita en sánscrito antiguo. Sin copas internacionales en 2027 —sería la primera vez desde 2014 sin jugar certámenes de la Conmebol—, la dirigencia ya está pensando en el sucesor del interino Sebastián Romero, que cierra su segundo ciclo al mando del equipo.

Lo que se viene, con el chip ya en 2027

Los nombres que suenan para el banco no son menores: Guillermo Barros Schelotto y Nicolás Diez, ambos peleando el torneo con Vélez y Argentinos. Mientras tanto, hay señales positivas desde abajo: los pibes Mateo Martínez y Escudero, zagueros, fueron de lo mejor del clásico y se ganaron un lugar en el plantel del año que viene. Una de cal y otra de arena, como diría la tribuna. Lo de Miljevic, marginado del clásico, sigue siendo un misterio cuyo contrato de tres palos verdes americanos en enero empieza a explicarlo solo.

“El que peca por falta de gol, termina pagando con un penal en el arco de enfrente.”Pablo Cettour

La que viene: Racing visita a River en el Monumental, con la calculadora prendida y la ilusión a fuerza de rezo. Porque ganar no alcanza, y eso, a esta Academia, no la salva ni el clásico que se le escapó entre los dedos.

PC
Pablo CettourDeportes

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